Hace una semana, aproximadamente, leí en La Vanguardia, de Barcelona, dos interesantes textos sobre la presidenta Claudia Sheinbaum. Uno, “Sheinbaum se queda sola”, firmado por Jordi Juan, director de ese diario; el otro, “Los equilibrios de Claudia Sheinbaum ante el nuevo mapa político de América”, de Daniel R. Caruncho, redactor de la sección Internacional.

Caruncho apuntaba que, cuando Sheinbaum asumió la presidencia de México, en octubre de 2024, “el mundo era otro. Joe Biden gobernaba en EEUU” y la izquierda estaba al frente de las mayores democracias de América Latina; cuatro naciones con administraciones progresistas —Brasil, México, Colombia y Chile— concentraban aproximadamente dos terceras partes de la economía regional.

El redactor de La Vanguardia afirmaba, correctamente, que hoy, a diferencia de octubre de 2024, “Donald Trump ocupa la Casa Blanca y la derecha más radical es la que marca el paso en el continente”. Lo que se agravará si se consuma la victoria de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas.

En tal escenario, “México pasará a ser, junto con el Uruguay de Yamandú Orsi, el último bastión del progresismo latinoamericano”. Yo añadiría al reducido bloque progresista, si se confirmara la derrota del brasileño Lula, y al centroizquierdista Bernardo Arévalo, de Guatemala.

Por su parte, el director de La Vanguardia ponía el acento en la ya cercana XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid el 4 y 5 de noviembre: “Este desequilibrio de fuerzas puede influir en la decisión que debe tomar Sheinbaum de asistir o no… La presidenta de México aún no ha confirmado su participación, por lo que crece la sensación de que se va a ausentar”.

Agregaba Jordi Juan otro hecho disuasorio: que la Comunidad de Madrid está gobernada por una política de la derecha más radical, Isabel Díaz Ayuso, quien visitó México para provocar abiertamente a la presidenta del país que la recibió sin obstaculizarle ninguna de sus actividades, por más que la madrileña haya gritado lo contrario.

Si la presidenta tomara la decisión final de no acudir a la cumbre, tendría que hacerlo —sigo con el directivo de La Vanguardia— sin “romper el buen clima que se ha creado entre España y México”, luego de que AMLO y Sheinbaum insistieran en que la Corona española reconociera los abusos cometidos contra la población indígena durante la conquista o invasión del siglo XVI y ofreciera una disculpa.

Desde España ha habido reconocimientos de las injusticias cometidas durante la conquista y, aunque el rey Felipe VI no ha ofrecido la disculpa solicitada por México, tales gestos han contribuido a mejorar la relación entre ambas naciones.

El reto de Sheinbaum será no asistir a Madrid sin que sea una ofensa para España. Pienso que la presidenta de México no debe participar no solo porque estará en una abierta minoría frente a gobernantes de derecha y ultraderecha, sino también —y sobre todo— porque algunos de sus colegas son muy dados al insulto fácil.

La mexicana Sheinbaum, considerada una líder global de primer nivel, no tiene por qué exponerse a que la agredan gobernantes tan peleones como de segunda división: el argentino Milei, el ecuatoriano Noboa y el colombiano De la Espriella, a quienes podría sumarse el brasileño Bolsonaro si derrotara a Lula en la segunda vuelta de la elección presidencial. En tal caso, Bolsonaro sería presidente electo, no presidente en funciones durante la cumbre, así que le correspondería a Lula asistir a la Cumbre Iberoamericana, pero el derechista seguramente exigiría estar ahí, lo que complicaría un escenario ya excesivamente enredado en términos de diplomacia.

En el escenario de una derrota de Lula, la mexicana sería la única presidenta de izquierda de una nación importante en Latinoamérica. México, con Uruguay y Guatemala, representaría aproximadamente el 29% del PIB de los países de la región considerados en nuestra comparación. De ese 29%, nuestro país aportaría alrededor del 90%. Las economías uruguaya y guatemalteca son, de plano, muy pequeñas.

En ningún escenario está aislada la presidenta mexicana porque, como subraya el periodista Caruncho citando a Sheinbaum, a esta mujer gobernante la respalda una gran mayoría de la sociedad mexicana: “Nuestro principal aliado es el pueblo de México. Mientras estemos cerca del pueblo y gobernando por el pueblo y para el pueblo, no va a haber problema”. Es decir, no un gran problema.

Un problema a resolver —problema menor, la verdad sea dicha— es el de cómo no asistir a la cumbre sin que el rey y el gobierno de España se consideren ofendidos. Entenderán Felipe VI y el presidente Pedro Sánchez que Claudia Sheinbaum no tiene por qué arriesgarse a que insulten a México algunos radicales de Latinoamérica —más la desmesurada aliada que tienen en Madrid—.

El 12 de octubre es una buena fecha para anunciar una decisión, sobre todo si es negativa. Hoy es la Fiesta Nacional de España, que en México no celebramos como homenaje a la llegada de los españoles a América, porque no consideramos que haya nada que festinar de un acontecimiento histórico que provocó la destrucción de muchísimas vidas y la terrible agresión a civilizaciones avanzadas existentes en nuestro territorio hace más de 500 años.

No es casualidad que Claudia Sheinbaum, cuando gobernaba la Ciudad de México, haya retirado del Paseo de la Reforma la estatua de Cristóbal Colón y decidido que no regresara a su lugar. En México, el 12 de octubre es oficialmente el Día de la Nación Pluricultural.

Buena fecha para escribirle al rey Felipe VI y decirle con exquisita cortesía, teniendo a su lado una foto del monarca para asegurar el tono de la mayor formalidad: “Mi estimado Felipe VI: Majestad, en este 12 de octubre doloroso para México y festivo para España, con la pena le informo que no acepto su invitación. En el actual contexto de radicalismo absurdo latinoamericano, que además domina la política de la capital de su país, no resulta conveniente para el pueblo que gobierno mi presencia en la Cumbre Iberoamericana. Usted, hombre inteligente, lo entenderá. El presidente Pedro Sánchez, progresista acosado por la ultraderecha, también lo comprenderá. En mi lugar estará el canciller Roberto Velasco, quien realizará un excelente papel en mi representación, por más que acá lo critique Enrique Krauze, quien ya de plano perdió el toque de crítico elegante y actúa como un Milei cualquiera. Afectuosamente, Claudia Sheinbaum, presidenta de México. Posdata. Si acaso, aunque tenga que hacer una vuelta bastante larga, podría pasar por Barcelona, más liberal en lo social y mucho más democrática que Madrid (también con mejor equipo de futbol). Quizá lo intente como escala, el 17 de noviembre, de mi viaje a China para la muy importante cumbre de APEC, donde, no por presumir, platicaré de geopolítica de verdad con Vladimir Putin, el anfitrión Xi Jinping y el vecino que Dios nos puso aquí al lado como motivación para fortalecer la mexicanidad, el siempre apreciado Donald Trump. Si paso por la ciudad condal, espero que tomemos un café por ahí donde usted quiera, don Felipe”.

Otra posdata. Gobernantes de América Latina y sus orientaciones ideológicas

Comparación entre el 1 de octubre de 2024, cuando Claudia Sheinbaum asumió la presidencia de México, y el 12 de octubre de 2026, a tres semanas y dos días de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid.

Países ordenados de mayor a menor relevancia económica, según el PIB nominal estimado para 2026. México no aparece en la lista porque su situación ya se explica en el artículo.

1. Brasil

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda).
  • Apunte más que necesario: Hay posibilidades reales de que la ultraderecha, con Flávio Bolsonaro, gane la segunda vuelta de la elección presidencial, que se celebrará el próximo 25 de octubre. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47.03% de los votos válidos frente al 45.16% de Lula. Sin embargo, el resultado definitivo sigue abierto. El nuevo periodo presidencial comenzará el 5 de enero de 2027.

2. Argentina

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Javier Milei (ultraderecha libertaria).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Javier Milei (ultraderecha libertaria).

3. Colombia

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Gustavo Petro (izquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Abelardo de la Espriella (ultraderecha).

4. Chile

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Gabriel Boric (izquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: José Antonio Kast (derecha radical conservadora).

5. Perú

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Dina Boluarte (derecha en el ejercicio del gobierno, aunque elegida en una fórmula de izquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Keiko Fujimori (derecha conservadora).

6. Cuba

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Miguel Díaz-Canel (izquierda comunista, régimen de partido único no democrático).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Miguel Díaz-Canel (izquierda comunista, régimen de partido único no democrático).

7. Ecuador

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Daniel Noboa (centroderecha).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Daniel Noboa (centroderecha).

8. República Dominicana

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Luis Abinader (centroderecha).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Luis Abinader (centroderecha).

9. Guatemala

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Bernardo Arévalo (centroizquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Bernardo Arévalo (centroizquierda).

10. Venezuela

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Nicolás Maduro (izquierda chavista, régimen autoritario).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Delcy Rodríguez (izquierda chavista, presidenta encargada; gobierno con acercamiento a Donald Trump).

11. Costa Rica

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Rodrigo Chaves Robles (derecha).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Laura Fernández Delgado (derecha).

12. Uruguay

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Luis Lacalle Pou (centroderecha).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Yamandú Orsi (centroizquierda).

13. Panamá

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: José Raúl Mulino (derecha conservadora).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: José Raúl Mulino (derecha conservadora).

14. Bolivia

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Luis Arce Catacora (izquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Rodrigo Paz Pereira (centroderecha).

15. Paraguay

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Santiago Peña (derecha).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Santiago Peña (derecha).

16. Honduras

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Xiomara Castro (izquierda).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Nasry Asfura (derecha).

17. El Salvador

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Nayib Bukele (derecha populista).
  • Gobierna el 12 de octubre de 2026: Nayib Bukele (derecha populista).

18. Nicaragua

  • Gobernaba el 1 de octubre de 2024: Daniel Ortega (izquierda de origen sandinista, régimen autoritario).
  • Gobiernan el 12 de octubre de 2026: Daniel Ortega y Rosario Murillo (copresidencia de origen sandinista, régimen autoritario).