Herman Melville es uno de los escritores estadounidenses más importantes, tanto el la historia literaria de su país, como en términos universales; se trata del autor de "Moby Dick" (1851), considerada como una "obra maestra", sin embargo, él no vivió para atestiguar el buen recibimiento de ese texto pues, cuando lo publicó, recibió muy malas críticas, lo que dio paso a la creación de "Pierre o las ambigüedades" (1852), escrito en que se inspiró la película francesa "Pola X" (1999).
Melville no conoció el éxito, ni disfurtó de las ganacias que su obra generaría; la apreciación de su literatura llegó un siglo después. El escritor vivió en la frustración de que sus letras y las ideas que plasmaría en ellas fueran incomprendidas.
¿El declive de su carrera como escritor?, fue justo cuando publicó "Moby Dick", cuando tenía 40 años.
Se trataba de su libro más ambicioso y al que invirtió más tiempo, de lo que sólía, para escribirlo, trabajando en él alrededor de un año y medio, pero las alegorías que contenían no fueron del gusto de los críticos que, ya habían mostrado rechazo en que usara ese método en dos de sus libros pasados: "Mardi" (1949) y "Redburn" (1850).
Por la única obra que Melville recibió una buena remuneración fue "Typee" (1846), en la que narraba su aventura en un bote mercante, así como su experiencia en un pueblo caníbal y es que, a los lectores de la época le interesaban las aventuras y no los entramados filosóficos.
Tras el fracaso de "Moby Dick", la obra en que Melville puso todas sus esperanzas, se encerró, casi sin probar bocado, a escribir "Pierre o las ambigüedades", en donde retrata su propia experiencia como escritor, frustrado por la crítica.
Las carencias económicas que atrevesaba ante la falta de ventas de sus libros, le generaron una gran angustia y desesperación, según su primer biógrafo, el escritor Raymond Weaver.
Aún cuando parecía que el escritor no podía ser más desdeñado, la publicación de "Pierre o las ambigüedades" provocó que expertos en literatura le aconsejasen alejarse de las letras.
Sin embargo, más de un siglo después, en 1999, un cineasta francés fue visionario y encontró en la trama de "Pierre o las ambigüedades" una historia ideal de trasladar al cine, nos referimos a Leos Carax.
Actualizando la época en que la historia es narrada, Carax agregó computadoras, celulares, uso de motocicletas, etcétera; lo más importante para él era reflejar el enamoramiento de dos hermanos, que vivieron privados de la fraternidad que los unía, tal y como la ley de la naturaleza lo dictaría, desde que eran muy pequeños.
Uno de ellos, Pierre (Guillaume Depardieu), creció beneficiándose de la fortuna de su padre, mientras que la otra, Isabel (Yekaterina Golubeva), que era sólo hija de uno de los progenitores de su hermano, fue rechazada, ocultada y preterida en el olvido de la pobreza extrema.
Al conocerse, los jóvenes no pueden evitar sentir una profunda atracción, así como auténtica compasión y la convincente necesidad de cuidarse el uno al otro, lo que los lleva, eventualmente, a instigar la reprobación y repulsión de quienes los rodean, rechazo impulsado, especialemente, por la madre de Pierre (Catherine Denueve).
Carax optó por titular a la cinta como "Pola X", haciendo uso de las iniciales de cada palabra del nombre del libro de Melville y, ¿la X?, representa la cifra en romano y el número de guiones que escribió, antes de convencerse de qué parte de la historia quería contar, pues hay muchos pasajes del texto que no son incluídos de la cinta, la cual fue presentada en la 52° edición del Festival Internacinal de Cine de Cannes.
Te puede interesar:
Únete a nuestro canal
¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
melc




