La editorial independiente Gol Triste Ediciones anuncia el relanzamiento de De David a «Chamaco» — Medio siglo de goles, obra cumbre del periodismo deportivo nacional escrita por los emblemáticos periodistas Edgardo Marín y Julio Salviat.

Publicado originalmente en 1975 para conmemorar el cincuentenario de Colo-Colo, el libro marcó un antes y un después en la historiografía del fútbol chileno como el primer gran hito de investigación documental, análisis táctico y recopilación estadística rigurosa de nuestro balompié.

Cincuenta años después, esta obra pionera regresa en una edición revisada, corregida y contextualizada. Su lanzamiento oficial se llevará a cabo en la Primavera del Libro, instancia que dará cita a los amantes de la literatura, la historia y la cultura popular.

El libro que cambió la historia de la literatura futbolera

Antes de 1975, la bibliografía sobre el fútbol en Chile era escasa y se limitaba mayoritariamente a relatos anecdóticos. Marín y Salviat —entonces jóvenes redactores de la mítica revista Estadio— emprendieron una investigación de más de un año y medio en los subterráneos de la Biblioteca Nacional. El resultado fue un best seller absoluto: vendió más de 10.000 ejemplares en menos de un mes y se consolidó como el libro de fútbol más vendido y de mayor impacto en la historia del país.

A pesar de tomar a Colo-Colo como hilo conductor y marco narrativo, De David a «Chamaco» es, en esencia, una radiografía de los primeros 40 años del fútbol profesional en Chile y su preludio amateur, abarcando desde la fundación de los clubes hasta las grandes transformaciones tácticas, los debates dirigenciales y el desarrollo de la Selección Nacional.

Las voces de sus autores

El proceso de creación del libro estuvo marcado por las dificultades sociopolíticas y la falta de registros formales en el fútbol chileno de mediados de los años 70.

Al recordar la gestación de la obra, Edgardo Marín señala:

“La investigación no era fácil. El club no tenía estadísticas ni por casualidad, ni tampoco la Asociación Central de Fútbol. Solo podía recurrirse a la Biblioteca Nacional y leer todo lo publicado en diarios y revistas de la época”

Por su parte, Julio Salviat rememora la apuesta independiente que significó financiar el proyecto por cuenta propia:

“Terminaba la jornada laboral en la revista Estadio y nos íbamos al subterráneo de la Biblioteca Nacional a revisar los tomos. Para juntar la plata de la impresión y la distribución, el único recurso del que disponíamos eran nuestras citronetas: las vendimos a los mejores postores y se hizo el negocio”.