La diputada local Paola Gárate criticó el rumbo de la actividad legislativa en el Congreso de Sinaloa y advirtió que brindará “sorpresas” radicales frente a lo que calificó como un trato vergonzoso por parte de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) hacia la oposición.
No quiero convertir en mercado este Congreso, pero si eso quieren, eso van a tener, y prepárense”, sentenció la legisladora, luego de que la bancada mayoritaria de Morena cancelara de manera arbitraria las participaciones acordadas previamente para ella, en representación del PRI, y para la diputada Elizabeth Montoya, de Movimiento Ciudadano.
Para las legisladoras, esta acción constituye un atentado directo a la libertad de expresión y a su investidura.
Gárate arremetió contra el presidente de la Jucopo, Eligio López Portillo, a quien acusó de conductas misóginas y marginación política.
Afirmó que el diputado no le dirige la palabra ni la mirada desde hace cuatro meses, conducta que evidencia una falta absoluta de respeto institucional. Asimismo, aseveró que la gobernadora Graciela Domínguez ha incumplido su promesa de mantener un diálogo abierto con las fuerzas de oposición.
Al calificar el entorno político local como una anomalía aberrante y sin precedente, la legisladora reprochó el desempeño de la bancada oficialista durante la apertura del primer periodo ordinario del tercer año de ejercicio constitucional y la integración de la Mesa Directiva, conformada exclusivamente por aliados y "aplaudidores" de Morena.
Son una vergüenza, ni leer saben ni respetar protocolos; pero se van a topar con pared", concluyó la diputada, anticipando una postura de confrontación firme ante los abusos de la mayoría en el recinto legislativo.




