Adéla Jergová aparece en bikini y microshorts, se mueve con sensualidad con un tubo tras de sí, hace un split sobre el suelo mojado y después baila junto a niños vestidos con trajes folclóricos eslovacos.
En otra toma, hace twerking dentro de una fuente. Detrás aparece un cartel de Hollywood. El video de Ain’t In LA fue grabado en Bratislava, la ciudad donde nació la cantante de 22 años, y convierte su propia ciudad en el escenario de una canción sobre Los Ángeles, donde incluso aparece en su habitación con todos sus trofeos; ahora ya nadie decide por ella.
Todo el mundo ha recibido la cultura pop estadunidense. Eso te hace sentir que te estás perdiendo esa vida de ensueño. Quería hacer una canción para que la gente pensara: ‘No tienes que dejar tu país. También hay belleza en el lugar de donde vienes’”, explicó a W Magazine.
Adéla llegó a Los Ángeles a los 18 años, después de una infancia dedicada al ballet. Comenzó a estudiar esa disciplina a los tres años y posteriormente pasó por el Vienna State Ballet y la English National Ballet School. La danza continúa dentro de su propuesta escénica, con movimientos de ballet y zapatos de punta incorporados a sus presentaciones. También está en el título de su primer álbum: PRIMA, una referencia a la prima ballerina, la bailarina principal de una compañía.
Pero antes de construir ese proyecto la alejaron de otro. En 2023 participó en Dream Academy, el programa de HYBE y Geffen Records que buscaba formar un grupo femenino internacional. Más de 120 mil personas audicionaron y 20 llegaron al programa. Las eliminaciones llevaron finalmente a la formación de KATSEYE, mientras Adéla quedó fuera durante la primera ronda.
Su paso por el programa quedó registrado en Pop Star Academy: KATSEYE, documental de Netflix estrenado en 2024. Después de la eliminación, Adéla comenzó a publicar música por su cuenta. Homewrecked apareció pocas semanas después del estreno de la serie y abrió una etapa en la que pudo decidir por sí misma qué canciones quería escribir, cómo quería presentarse y qué imagen quería construir.
En mayo, durante una entrevista con PAPER, explicó que esa necesidad de control estaba relacionada con lo que había vivido en Dream Academy. Para su primer EP, The Provocateur, sentía que todo tenía que pasar por ella. Para PRIMA, su forma de trabajar cambió. Comenzó a colaborar con compositores y productores y dejó que otras personas intervinieran en canciones que seguían teniendo como punto de partida sus propias ideas.
Con el EP necesitaba sentir que todo era completamente mío. Venía de un programa que trataba sobre adaptarse a algo y necesitaba hacer eso como una cuestión emocional. Ahora soy mejor colaboradora. Quiero aprender y quiero que siga siendo completamente mío, pero también puedo decir: tú eres muy bueno en esto, tú eres muy bueno en aquello; hagamos esto juntos”, contó a PAPER.
Julia Michaels participó en el proceso de composición, mientras Dylan Brady y Blake Slatkin fueron productores ejecutivos del álbum. Adéla contó que estos últimos incluso le pidieron que dejara de prestar tanta atención a lo que los seguidores y otras personas esperaban de ella. En esa misma entrevista dijo que PRIMA le permitió mostrar canciones más vulnerables, incluidas baladas y temas sobre el amor, el sexo y relaciones personales.
Adéla explicó a PAPER que al principio tenía reservas ante la idea de escribir canciones de amor porque no quería que su carrera quedara reducida a sus relaciones. Después cambió de postura: entendió esas experiencias como parte de la vida cotidiana y decidió incorporarlas al disco.
También habló de lo que aprendió mientras acompañaba a Demi Lovato durante su gira.
Lo que aprendí de ella es que el amor por la música tiene que ser la estrella que te guíe. Ha pasado por muchísimo y aun así quiere subir al escenario, cantar y ofrecer un gran espectáculo. Para mí, eso es lo único que importa”, dijo a PAPER.
Mientras preparaba PRIMA, Adéla también encontró una canción que terminó llevando el nombre de una de sus referencias cinematográficas. Nicole Kidman nació después de que viera por primera vez Eyes Wide Shut. Al día siguiente acudió a una fiesta posterior a los Globos de Oro. Nunca había participado en una película, pero llegó arreglada para la ocasión y llevaba un corsé tan ajustado que, según contó, pensó que se parecía a Nicole Kidman.
La canción fue publicada después de que el equipo de Adéla consultara con el equipo de Kidman si podían utilizar el nombre completo de la actriz. Kidman dio su autorización. Después, durante el estreno londinense de Practical Magic 2, una fan le preguntó si conocía a Adéla. La actriz respondió que sí y dijo que pensaba acudir a uno de sus conciertos en Nashville.
Kidman también compartió contenido relacionado con Adéla en TikTok y utilizó Ain’t In LA en una de sus publicaciones. Para entonces, las canciones de la eslovaca ya circulaban con fuerza en plataformas digitales. El 23 de septiembre, Nicole Kidman llegó al número uno de Spotify en Estados Unidos, con alrededor de 1.2 millones de reproducciones, según LOS40 .
Karol G apareció en otra conversación alrededor de Adéla, aunque no por una colaboración entre ambas. En septiembre, Nicole Kidman y Ain’t In LA coincidieron en los primeros lugares de las listas de Spotify con BbY WOW, de la cantante colombiana, y usuarios de redes sociales comenzaron a relacionarlas. No existe hasta ahora un proyecto musical anunciado entre las dos.
En Estados Unidos, PRIMA debutó en el número cuatro del Billboard 200. Ain’t In LA alcanzó el número 30 del Billboard Hot 100 y Nicole Kidman ingresó al número 45. Con esos resultados, Adéla se convirtió, según Universal Music Japan, en la primera artista eslovaca en colocar una canción en el Hot 100.
La imagen que Adéla construye en PRIMA conserva elementos de aquella niña que estudió ballet en Bratislava, pero también incorpora lo que encontró después de mudarse a Estados Unidos: la cultura pop que consumió desde pequeña, la experiencia de Dream Academy, la exposición de las redes sociales y el trabajo con otros compositores y productores.
En agosto, PAPER describió su presentación de Ain’t In LA en Lollapalooza a partir de sus movimientos de ballet, el cabello rosa y una puesta en escena construida alrededor de una barra de ballet. En el mismo festival interpretó canciones como SUPERSCAR, Boys, SexOnTheBeat y KGB.
Tres años después de quedar fuera de Dream Academy, Adéla presenta PRIMA desde una posición distinta a la que tenía cuando apareció por primera vez frente a las cámaras. Ya no forma parte de un proyecto diseñado para convertirse en grupo: escribe, graba y decide junto a sus colaboradores qué quiere poner sobre el escenario.
Su debut en CDMX
Adéla ya dio un conciertos en la Ciudad de México el año pasado como parte del Corona Capital en el escenario Viva Tent.
Sólo los suertudos la podrán ver:
Adéla
15 y 16 de octubre
Foro Puebla (a una cuadra de Metro Insurgentes)
21:00 horas
Los boletos están completamente agotados. No hay localidades ni otra fecha disponible.




