Con un desayuno de jugo, café y sándwiches de ave palta, el Presidente José Antonio Kast recibió a representantes del Poder Legislativo en el Palacio de Cerro Castillo.
En la cita también estaban los ministros Claudio Alvarado (Interior y Segegob), José García Ruminot (Segpres), Martín Arrau (Seguridad) y Fernando Rabat (Justicia).
A las 07:30 horas llegaron hasta el palacio presidencial de Viña del Mar los vicepresidentes de ambas cámaras del Congreso —Iván Moreira (Senado) y Ximena Ossandón (Cámara)—, además de los jefes de las comisiones de Seguridad, Karim Bianchi (Ind.) y Cristián Araya (republicano), y los titulares de Constitución, Pedro Araya (PPD) y Jaime Mulet (FREVS).
El objetivo de La Moneda era hacer un gesto al amplio espectro de fuerzas políticas que tramitan buena parte de la agenda de seguridad, pero, en particular, a la oposición, con el objetivo de asegurar los votos de ese sector para reactivar, entre otras iniciativas, la reforma constitucional que amplía el plazo de detención a migrantes y que se cayó la semana pasada en la Cámara de Diputados por un solo voto, además del proyecto de modificación a la Carta Fundamental sobre seguridad, ingresado el 17 de agosto al Senado, pero que aún está en el congelador.
A pesar de su calidad de encuentro de trabajo, la conversación fue distendida. Por ejemplo, el senador Bianchi, que nunca había compartido personalmente con el Presidente —a diferencia de Araya y Mulet, quienes conocen a Kast desde sus años de diputado—, se sorprendió por la simpatía del Mandatario.
En la ocasión, el jefe de Estado reiteró la disposición de retirar su cuestionada reforma de seguridad, que no ha sido tramitada, a cambio de trabajar un texto alternativo.
Uno de los principales acuerdos a los que arribaron en la cita fue ingresar un proyecto distinto que contaría con la firma de los senadores Arturo Squella (republicano), Andrés Longton (RN) y Araya. Además, la propuesta recogería otra iniciativa de la senadora Paulina Vodanovic (PS) en materia carcelaria, aun cuando ella no estaba presente en la reunión.
Aunque el Ejecutivo no estaba obligado a retirar su reforma, la decisión de sacarla de tramitación era una suerte de ofrenda al bloque opositor, ya que era un gesto que demandaba Araya y el mismo Partido Socialista, según un acuerdo de su comisión política.
Pese a ello, ese acercamiento matutino, protagonizado especialmente por el senador Araya, causó escozor en las bancadas de oposición de la Cámara Alta.
El desmarque
En horas de la tarde, el jefe del comité que reúne al PS, al PPD y al PL, Juan Luis Castro (PS), comunicó que Araya, aún en su calidad de presidente de la Comisión de Constitución, no representaba a la bancada.
“El Socialismo Democrático en esto no ha tenido ni tiene un rol y no está siendo representado en las tratativas que se están llevando a cabo ni menos en el desayuno que hoy día se gestó en Cerro Castillo”, aseguró Castro.
En su explicación, el senador socialista explicó que se deslindan de “toda responsabilidad de situaciones puntuales, iniciativas personales pero que no representan a esta bancada del Socialismo Democrático”.
E insistió: “Cuando acá se inicia un proceso inconsulto de redactar otra reforma alternativa que se coloca como moneda de cambio para el retiro de la anterior, nosotros no hemos participado de dicho proceso y quienes hayan participado no cuentan con el respaldo del Socialismo Democrático”.
A su turno, el senador y vicepresidente del PPD, Ricardo Celis, afirmó que la exigencia del comité era el retiro de la reforma “y todo proceso de cualquier proyecto que surja después va a ser producto de una conversación amplia que vamos a tener como socialismo Democrático y también como oposición”.
“No aceptamos que alguien nos represente sin preguntarnos”, complementó Celis, agregando que el Ejecutivo no ha conversado con el comité.
El otro comité
Tras la declaración del Socialismo Democrático, la otra bancada opositora, el Comité Unido, que reúne a la DC, el PC, la FREVS y el Frente Amplio, salió a expresar su rechazo a una nueva iniciativa, aun cuando el gobierno retire su cuestionada reforma constitucional.
Incluso, la jefa de este comité, Yasna Provoste (DC), expresó sus dudas de que el Presidente retire finalmente su reforma. “Del anuncio al hecho, hay mucho trecho… Nosotros desde el Comité Unido le queremos decir que se pongan a hacer la pega, que efectivamente avancen en los temas de gestión para dar seguridad y recuperar la paz y la tranquilidad en los barrios de nuestro país”.
La legisladora DC expresó que el gobierno anterior “aprobamos más de 70 leyes” y que “pareciera que el camino no va por ahí, el camino va por hacer más efectivo la tarea de las policías, el trabajo de los municipios y efectivamente garantizar que la paz y la tranquilidad vuelva a nuestros barrios, muy distante de lo que fue la promesa fallida de este gobierno”.
La subjefa de esta bancada, Claudia Pascual (PC), por su parte, dijo: “Queremos reiterar una vez más que este comité no está disponible para tramitar la reforma constitucional de seguridad pública que ha ingresado el gobierno hace un poco más de un mes… Vulnera situaciones graves como son las libertades individuales, los derechos políticos, se generan hechos poco objetivos para el llamado a un nuevo estado de excepción… Tampoco estamos disponibles a arreglar esa reforma”.
Consultada Pascual sobre si, en su calidad de integrante de la Comisión de Constitución, fue invitada a participar de las conversaciones, explicó que nunca se sintió parte de una negociación formal.
“Una cosa es que los senadores Squella y Longton estuvieran trabajando una propuesta. Fue enviada por WhatsApp. Es su propuesta. Fue el día viernes. El día lunes se hizo una conversación con el ministro (Rabat), pero al ministro yo le planteé que nos representaba el presidente de la comisión (Pedro Araya), como comité. Se puede conversar con quien sea, pero que no estábamos dispuestos a tramitar esa reforma, dijo.
“Entonces, más allá de que si a uno le llegan o no le llega una propuesta y que esté trabajando otra persona, a mí me parece, y lo vuelvo a repetir, no es la manera de tramitar una reforma constitucional tan relevante”, concluyó.
Araya responde
Pocos minutos después, el senador Araya le respondió a sus críticos.
“Siempre se dijo cuando discutimos este tema, es que parte importante de los consensos en la nueva reforma partían por hacerse cargo de los problemas que existían en materia carcelaria, y en eso se reconoció el trabajo de la senadora Vodanovic en ordena la presentación de la reforma en materia de cárcel”, aseguró el senador.
Y añadió, en directa respuesta a la presidenta del PS, que “si ella malinterpretó esto, problema que ha tenido ella respecto de lo que interpretó de los comentarios que se hicieron favorablemente de una reforma que ella había presentado”.
La referencia a Vodanovic fue a raíz del round que se desató en la sesión del miércoles en la Comisión de Constitución.
“Un whatsapp que recibí la semana pasada con algunos puntos no es un proyecto de ley. Nunca había visto esto. Una falta de deferencia hacia mi persona”, acusó la senadora.
Squella, por su parte, le respondió que “no entiendo por qué optar por este camino tan duro e intenso. Desconocer que nuestra intención fue desde un principio ponerlo a disposición de todos”, agregó, frase que no alcanzó a terminar, pues Vodanovic intervino y le dijo que “no es así”.





