Un total de 62 personas en situación de calle utilizan actualmente el aeropuerto de Santiago como lugar de resguardo y para pernoctar, según el último catastro realizado en el terminal. Del total, 52 son hombres y 10 mujeres.

La situación se registra tanto en el terminal nacional como en el internacional. De acuerdo con los trabajadores del aeropuerto, el fenómeno ha aumentado durante el último tiempo, según consignó T13.

Los funcionarios señalan que existen personas que mantienen una convivencia tranquila, pero también denuncian episodios que han derivado en peleas, consumo de alcohol y drogas, robos y otras incivilidades.

Denuncian consumo de alcohol y drogas

Uno de los principales problemas señalados por los trabajadores está relacionado con el consumo de alcohol dentro del recinto. “Uno entra al baño, saca los basureros y hay cajas de vino y cervezas”, relató una funcionaria a T13.

A esto se suman denuncias sobre la realización de fogatas utilizadas como puntos de encuentro para consumir alcohol y drogas.

Imagen de archivo del Aeropuerto de Santiago | Agencia UNO

Por su parte, Héctor, una de las personas que actualmente vive en el aeropuerto, reconoció al medio mencionado que “hay personas que llegan en la noche, que se ponen a pelear, que se ponen a hacer cosas que no se debe hacer... como robar”.

Los robos no afectarían únicamente a los pasajeros, sino también a las propias personas en situación de calle que pernoctan en el terminal. “Te pueden golpear por una frazada”, sostuvo uno de los testimonios recogidos.

Denuncian relaciones sexuales dentro del terminal

Entre las situaciones advertidas también aparecen denuncias de personas que mantienen relaciones sexuales dentro del aeropuerto. “Estás a vista y paciencia... en la noche hay gente 24/7”, relató Héctor.

El catastro establece, además, que las personas en situación de calle que utilizan el aeropuerto tienen una edad promedio de 47 años y que un 79% corresponde a ciudadanos chilenos. En promedio, permanecen cerca de cuatro meses en el recinto.

Sin embargo, trabajadores aseguran que existen casos de personas que llevan años utilizando el terminal como refugio, permaneciendo durante extensos periodos en sus instalaciones.