Alejandro González Iñárritu comenzó a trabajar en “Digger” hace casi una década, cuando algunas de las situaciones que imaginaba para la película parecían propias de una ficción llevada al extremo. Sin embargo, mientras el proyecto avanzaba, el cineasta mexicano se encontró con un problema inesperado: la realidad comenzó a acercarse demasiado a aquello que habían escrito.
Acompañado por Tom Cruise durante una conferencia realizada este sábado en el Four Seasons de la Ciudad de México, Iñárritu explicó que la cinta nació, entre otras cosas, de su preocupación por la crisis climática y de experiencias que vivió mientras trabajaba en “The Revenant”.
“Conforme fuimos desarrollando esta historia, la realidad empezó a rebasarnos. No había forma y, por más que estirábamos la imaginación, decíamos: ‘¿Y qué pasaría si el presidente hiciera esto?’, y de pronto lo veías”, contó el ganador del Oscar.
El origen de “Digger”
El director recordó que durante la filmación de “The Revenant” comenzaron a encontrar condiciones distintas a las previstas en algunas locaciones debido a cambios de temperatura. Una diferencia aparentemente mínima podía modificar por completo un escenario que debía estar cubierto de hielo o nieve.
“Lo que a veces no entendemos es que un solo grado de temperatura es la diferencia entre una locación que esperábamos que hubiese hielo o nieve y que estuviera todo planeado para eso. Un solo grado hace que sea hielo o agua”, explicó.
Aquella experiencia coincidió con las noticias sobre el derretimiento del Ártico y las conversaciones alrededor de las posibilidades comerciales que podían abrirse con nuevas rutas y zonas de extracción.
“Decía: ‘Qué locura’. Ver que este hielo derritiéndose es una oportunidad de negocio”, recordó.
De esa contradicción comenzó a surgir la posibilidad de construir un personaje incapaz de reconocer las señales que le presenta la realidad y dispuesto a imponer su propia narrativa sobre los demás.
La realidad alcanzó a la ficción
El también guionista señaló que trabajaron con científicos para construir los elementos relacionados con el clima que aparecen en la historia.
“Todo lo que sucede en esta película es posible. Todo lo que dice el personaje de Ganesha (científico que trabaja con Digger) científicamente es cierto”, afirmó.
Iñárritu recordó que cuando comenzaron a desarrollar el proyecto algunos conceptos, como los riesgos relacionados con el metano, tenían una presencia mucho menor en la conversación pública. Con el paso de los años, esos temas comenzaron a ocupar cada vez más espacio.
El problema creativo fue entonces encontrar una manera de seguir hablando del presente sin convertir la película en un comentario sobre un acontecimiento político específico.
“Fue muy angustiante. Era como estar haciendo un documental del futuro”, reconoció.
La solución apareció hace aproximadamente tres años, durante una caminata con su familia. Iñárritu entendió que debía alejar la historia de una coyuntura determinada y utilizarla para observar algo más amplio: el comportamiento humano.
“No me interesaba hacer un comentario político de algo; me interesaba hacer una observación de la especie humana”, explicó.
Aunque “Digger” mezcla comedia, desastre, sátira, absurdo y espectáculo, Iñárritu considera que esa combinación no está demasiado alejada de la manera en que actualmente se consume la realidad.
“Solamente viendo la televisión y las noticias: exactamente así. Ese es el mundo que estamos viviendo”, dijo.
Para el realizador, los acontecimientos graves conviven todos los días con discursos absurdos y narrativas contradictorias, una sensación que buscó trasladar a la película.
“Parece una locura colectiva la que estamos viviendo, de tantas narraciones y tantos chistes”, señaló.
También consideró que la cinta puede dialogar particularmente con las generaciones jóvenes y con el mundo que heredaron de quienes los antecedieron.
Tom Cruise sorprende a Iñárritu
Tom Cruise, por su parte, aseguró que desde que conoció el proyecto encontró algo distinto a lo que había interpretado anteriormente.
“Nunca había leído algo como esto. Nunca había visto un personaje así y mucho menos había tenido el privilegio de interpretar uno”, dijo el actor.
Iñárritu también dedicó parte del encuentro a hablar del trabajo de Cruise, a quien destacó por la precisión con la que utiliza la voz, el cuerpo y hasta los movimientos más pequeños para construir al personaje.
El mexicano recordó especialmente una secuencia de aproximadamente diez minutos construida alrededor de un complejo monólogo, cuyo resultado atribuyó tanto a meses de preparación como a la disciplina del protagonista.
“Muchas veces trabajas mucho para lograr algo, pero las cosas no suceden necesariamente perfectas. Esta escena fue como un regalo que nos ganamos con mucho esfuerzo”, finalizó.
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