El 16 de abril se publicó en el Diario Oficial la reforma constitucional que traspasó Gendarmería desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos al Ministerio de Seguridad, dando fin a las organizaciones de funcionarios que había en la institución.
La Asociación de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), fundada en 1960, en los tiempos del antiguo Servicio de Prisiones, era la mayor de esas organizaciones con casi seis mil afiliados y con cerca de 150 dirigentes a nivel nacional con fuero e inamovilidad en sus cargos. Entre ellos estaba el sargento segundo Álex Vega Torres.
Vega fue detenido este miércoles en la llamada Operación Apocalipsis 2, la segunda etapa de una investigación por una red de corrupción en cárceles que generó despliegues en todo el país y una megaformalización en diciembre de 2025.
La operación destapó una serie de grupos organizados para ingresar elementos prohibidos a las cárceles mediante el pago de sobornos.
Álex Vega Torres fue apresado con su pareja durante la madrugada de este miércoles en su hogar, en la comuna de Cerrillos, a las 6.05 horas.
La propiedad tenía una entrada alternativa, todas las habitaciones se mantenían cerradas con llave y la casa aparentaba no tener moradores.
La indagatoria de la Fiscalía Metropolitana Occidente y la Policía de Investigaciones apunta a su responsabilidad en delitos de cohecho agravado y lavado de activos.
También hubo un allanamiento en la sede de Anfup.
Hace cuatro años, el otrora líder laboral de Gendarmería participó junto a otros 10 funcionarios en un asado no autorizado en una de las dependencias anexas al Centro de Detención Preventiva Santiago 1.
Botellas de cerveza, whisky, vino y tequila fueron encontradas tras la celebración realizada la noche del martes 30 de agosto de 2022, además de envoltorios plásticos con restos de ketamina.
Gendarmería inició un sumario a los 11 gendarmes involucrados y en marzo de 2024 se determinó su destitución por una falta grave a la “probidad, ética y el comportamiento exigible a todo funcionario público”.
Los sancionados iniciaron entonces una huelga de hambre buscando revertir la medida.
Pese al proceso disciplinario, en abril de 2024 Vega resultó electo cuarto director de Anfup.





