Durante años, las ambulancias de Petróleos Mexicanos operaron con limitaciones; la mitad de las unidades estaba fuera de servicio y las que seguían circulando carecían del equipo necesario para realizar traslados médicos especializados.
Ahora, la petrolera busca dejar atrás ese rezago con la renovación de su flotilla, que pasará de 120 a más de 260 ambulancias, entre unidades de traslado y de cuidados críticos, con tecnología de última generación.
Al dar el banderazo de salida a las nuevas unidades, el director de los Servicios de Salud de Pemex, Ruy López Ridaura, relató que, al asumir el cargo, encontró una flotilla con serias deficiencias operativas y de equipamiento.
En muchos casos, dijo, el personal tenía que trasladar aparatos médicos de los hospitales a las ambulancias para poder atender a los pacientes durante el recorrido.
“Muchas veces trasladábamos pacientes y teníamos que utilizar equipo que teníamos en las unidades y montarlo en las ambulancias, y no es la condición ideal para hacer este tipo de traslados”, admitió.
La renovación incluye ambulancias de traslado especializado y cerca de 30 unidades de cuidados intensivos, diseñadas para atender a pacientes en estado crítico durante su movilización.
De las 142 ambulancias contempladas en el contrato de renovación, Pemex ya recibió 49 y entregó otras 36, además de exhibir dos unidades de cuidados críticos.
El resto deberá incorporarse durante octubre, con la meta de que las 142 estén en operación al cierre del mes.
Las nuevas unidades cuentan con interiores rediseñados para facilitar el trabajo del personal médico y garantizar mayor seguridad a los pacientes. Tienen superficies antibacteriales, iluminación LED, aire acondicionado, sistemas de oxígeno, aspiradores y camillas con mecanismos certificados de sujeción.
Para operar estas nuevas unidades, el personal fue capacitado.
“Recibimos una capacitación primeramente como camilleros. Necesitamos algunos exámenes, capacitación de adiestramiento en el uso de ambulancia, preventivo y de pericia”, explicó a Excélsior Guillermo Pérez Mitre, operador de ambulancias de Pemex con una década de experiencia.
“Algunas de las otras ya estaban viejas, pues se van decayendo con el uso”, comentó, mientras estrenaba una de las unidades.
López Ridaura aclaró que la atención de emergencias no depende exclusivamente de las ambulancias de Pemex.
Para las emergencias en domicilios de los derechohabientes, la empresa mantiene coordinación con los Centros Reguladores de Urgencias Médicas de los estados y otras instituciones de salud.
“Somos parte del CRUM para sumarnos progresivamente al nuevo sistema universal” de Salud, remarcó.
La renovación de la flotilla forma parte de un programa más amplio para recuperar la infraestructura médica de la petrolera, que comenzó en febrero pasado con una inversión de mil 600 millones de pesos.
El objetivo es “superar las necesidades acumuladas y convertir la inversión en mejoras tangibles para los derechohabientes”, detalló Marcela Villegas, directora de Administración y Servicios de Pemex.
“No se trata solamente de invertir recursos, se trata de convertir esos recursos en resultados que puedan sentir y ver los derechohabientes”, afirmó.
Como parte de ese programa, durante los primeros meses se realizaron trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo a 194 equipos biomédicos y 135 equipos electromecánicos.




