El proceso electoral de 2027 arranca en un contexto de incertidumbre institucional, con la captura de la institución, presiones presupuestales y debilitamiento de controles de certeza y equidad, advirtió el Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE), al presentar su primer informe sobre la elección federal 2026-2027.

En este primer informe, nosotros advertimos que la elección de 2027 arranca en un contexto de incertidumbre institucional que no tiene precedentes desde la creación del árbitro electoral autónomo y ciudadano en 1996”, afirmó Arturo Espinosa, director de Laboratorio Electoral, durante la presentación del informe en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Entre los principales señalamientos está la integración de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que enfrenta el proceso con cinco de las siete magistraturas, así como la situación de la Secretaría Ejecutiva del INE, actualmente encabezada por un encargado de despacho.

Espinosa informó que el observatorio revisó 550 resoluciones del Consejo General del INE y mil 400 sentencias de la Sala Superior emitidas durante 2026. En el INE identificó 89 votaciones divididas y en el Tribunal 146 resoluciones que no fueron unánimes.

El especialista aclaró que el disenso en órganos colegiados no constituye por sí mismo un problema, pero consideró preocupante que las diferencias aparezcan en decisiones relevantes. “Esto se vuelve relevante en las decisiones más importantes, en las más polémicas”, sostuvo.

El informe también identifica como riesgo la “captura institucional”, vinculada por el observatorio con cambios en estructuras profesionales, designaciones y presiones sobre las autoridades electorales.