Desde Punta Arenas, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), emitió una declaración por el 183° aniversario de la toma de posesión del Estrecho de Magallanes, con un fuerte llamado a resguardar la soberanía del territorio nacional.
El escrito se da a conocer después de la controversia con Argentina por los límites en el estrecho, luego de los dichos del jefe de las Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Valverde, quien incluyó a Magallanes al referirse a las zonas donde Argentina debía mantener presencia y soberanía.
Un episodio que se sumó a otro ocurrido en abril, cuando el jefe de Hidrografía Naval, contraalmirante Hernán Montero, afirmó que “la boca del Estrecho de Magallanes es argentina”.
En la declaratoria también participaron los senadores Rodolfo Carter, Gastón Saavedra y Karim Bianchi y de la senadora Ximena Órdenes, para reafirmar su compromiso con la integridad territorial, el ejercicio de la soberanía y los intereses permanentes de la Nación.
“El Estrecho de Magallanes forma parte del territorio nacional y se encuentra bajo el control y la soberanía exclusiva de Chile, dentro de los límites establecidos por los tratados vigentes. Su gobierno, administración y resguardo corresponden al Estado de Chile, con pleno respeto de sus obligaciones internacionales”, se lee en el texto.
Esto, dado que el Tratado de Límites de 1881, firmado entre Chile y Argentina, consagró la neutralización perpetua del estrecho y aseguró la libre navegación para las banderas de todas las naciones. El Tratado de Paz y Amistad de 1984 suscrito entre ambos países, en tanto, confirmó ese régimen y estableció, en su artículo 10, la obligación de la República Argentina de mantener, en cualquier tiempo y circunstancia, el derecho de los buques de todas las banderas a navegar en forma expedita y sin obstáculos a través de sus aguas jurisdiccionales hacia y desde el Estrecho de Magallanes.
Dicho régimen especial se encuentra preservado por el artículo 35, letra c), de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, conforme al cual las normas de su Parte III no afectan el régimen jurídico de los estrechos cuyo paso se encuentre regulado por convenciones internacionales de larga data y aún vigentes.
“Valoramos la relación con la República Argentina y la paz construida entre ambas naciones. Reafirmamos nuestra voluntad de fortalecer la cooperación y la buena vecindad sobre la base del respeto recíproco, la certeza jurídica y el estricto cumplimiento de los tratados”, dicen los senadores.
En la declaración, además, apuntan que esta nueva conmemoración “exige asumir un compromiso sostenido con el futuro de Magallanes y de la zona austral. El desarrollo regional, la conectividad y el bienestar de sus habitantes deben ocupar un lugar permanente en las decisiones nacionales”.
Asimismo, señalan que en la discusión del Presupuesto Nacional 2027 harán presente la necesidad de “asegurar el mantenimiento, la renovación y el fortalecimiento de las capacidades estratégicas necesarias para la vigilancia y el resguardo de los espacios soberanos de Chile, de conformidad con los tratados vigentes”.
“Estas capacidades deben contribuir a garantizar la seguridad y la libertad de navegación, la conectividad nacional y el normal desenvolvimiento del comercio marítimo internacional, incluida la actividad de los operadores privados y el derecho de los habitantes de Punta Arenas y de la Región de Magallanes a comerciar de manera libre y expedita. Lo anterior no admite interpretaciones que desnaturalicen ese régimen ni dilaciones en su cumplimiento”, se agrega en el escrito.
Y destacan que el respeto a la palabra empeñada “constituye una base esencial de la confianza entre las naciones. Conforme al principio pacta sunt servanda, los tratados vigentes obligan a las partes y deben ser cumplidos íntegramente y de buena fe”.





