El arranque del Gran Premio de Azerbaiyán presentó contratiempos inesperados para el líder del campeonato mundial de la Fórmula 1, Kimi Antonelli luego de que, con apenas 25 minutos en la primera práctica tuvo que detener su Mercedes en el circuito de Bakú por una falla hidráulica.
El problema en el W17 del italiano obligó a que un oficial de pista utilizara el extintor para apagar un pequeño incendio en el coche, pero además, provocó que Antonelli se retrasara en el programa de desarrollo para la cita en Bakú.
Luego de que el coche fue recuperado, los mecánicos de Mercedes trabajaron para sustituir la unidad de potencia por un motor ya perteneciente al pool asignado para la temporada. El equipo logró sacar el monoplaza de nuevo a la pista 15 minutos después de iniciada la segunda práctica para que el líder del mundial completara la simulación de clasificación.
A pesar del tiempo perdido en pista, Antonelli logró mostrar competitividad y registrar tiempos sólidos en sus breves tandas, pero siendo superado por su compañero de equipo George Russell.
Ha sido una jornada complicada porque, con los problemas que hemos tenido, hemos perdido muchas vueltas en la FP1 y la mitad de la FP2, así que nunca es lo ideal”, explicó el italiano quien superó a los Ferrari y a Max Verstappen quedando a medio segundo de diferencia de Russell.
“Pero, en general, con las vueltas que he dado me he sentido bastante bien en la moto y las sensaciones eran buenas, aunque, obviamente, queda mucho trabajo por hacer de cara a mañana", concluyó el piloto quien aventaja en el mundial por 81 unidades cuando restan nueve carreras por disputarse, incluyendo la de este sábado en el trazado callejero de Bakú.




