Durante la conferencia matutina del 7 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó las recientes interrupciones del servicio eléctrico en la Península a problemas en la infraestructura de transmisión y explicó que el gobierno trabaja en dos frentes, reforzar las redes de transmisión y distribución e incrementar la disponibilidad de gas natural para la región.
Como parte de la solución, la mandataria destacó la conexión de nueva infraestructura de gas natural para abastecer a la Península, particularmente a Quintana Roo, así como trabajos para fortalecer la red eléctrica.
La presión sobre el sistema eléctrico de la Península no es nueva. Desde marzo de 2025, la región ha registrado al menos cinco apagones masivos. El más reciente, la noche del 31 de agosto, dejó sin luz durante cerca de siete horas a más de 745 mil usuarios.
Además, en octubre de 2025, el precio promedio de la electricidad en el mercado mayorista fue casi tres veces superior al promedio nacional en Yucatán y más de tres veces y media en Quintana Roo, según datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
El gas natural, pieza clave para la siguiente etapa de crecimiento
La Península de Yucatán enfrenta un desafío particular. Su crecimiento turístico, industrial y poblacional ha impulsado una demanda energética que durante años avanzó más rápido que la expansión de la infraestructura.
Para los empresarios, cerrar esa brecha pasa por el gas. "No perdamos de vista que también tiene que estar listo el gasoducto Mayakan para que las tarifas de media y alta tensión lleguen a valores equiparables a los de regiones industriales del país", dijo Esteban Roche Rivero, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán.
En ese contexto, el gas natural se ha convertido en uno de los ejes de la estrategia energética para el sureste, y una de sus piezas centrales es Mayakan.
Este sistema de ductos lleva el combustible hacia los principales centros de consumo de la Península, y su ampliación avanza por etapas. La segunda fase inició operaciones comerciales en mayo y, de acuerdo con la empresa responsable del proyecto, una vez concluida la obra completa la capacidad de suministro de gas en la región será más del doble de la disponible actualmente.
De acuerdo con Clarice Romariz, directora general de Energía Mayakan, "más de cuatro mil personas trabajan diariamente en 30 frentes para avanzar hacia la culminación de la tercera y última fase del proyecto, prevista para el primer semestre de 2027".
Mayakan se conectará con el gasoducto marino Puerta al Sureste, desarrollado por TC Energía en colaboración con CFE, a través del ramal Paraíso, un ducto de unos 70 kilómetros que aún está pendiente, según una convocatoria de CFEnergía. Al presentar en mayo el Plan de Gasoductos, la directora general de la CFE, Emilia Calleja, informó que su fecha de entrada en operación estaba por definirse.
Estas obras forman parte de una apuesta nacional. Durante la misma conferencia, la secretaria de Energía, Luz Elena González, anunció inversiones por 140 mil millones de pesos para ampliar la red de gasoductos, y destacó que alrededor del 60% de la electricidad que se genera en México depende de este combustible.
"Las inversiones en la infraestructura de gasoductos y en la infraestructura de transporte de gas natural son fundamentales", afirmó.
A ello se suma la cartera de nuevas centrales de ciclo combinado impulsada por CFE. Entre ellas se encuentra la planta Elvia Carrillo Puerto, en Mérida. "En Yucatán, la central Elvia Carrillo Puerto incorpora 499 megawatts para poder atender el crecimiento turístico, comercial e industrial en toda la península", destacó Calleja.
Por su parte, la central Riviera Maya-Valladolid añadirá más del doble de esa capacidad una vez que entre en operación.
La prueba será la confiabilidad
Los apagones de los últimos meses muestran que la discusión energética en el sureste ya no es únicamente sobre construir nueva infraestructura, sino sobre garantizar la confiabilidad del sistema.
Esa confiabilidad es, a su vez, la condición para que la región aproveche su crecimiento. Más allá de los indicadores técnicos, los especialistas consideran que el verdadero impacto de las inversiones en generación, transporte de gas natural y transmisión se medirá en la economía de la región.
Osmar Zavaleta, profesor de EGADE Business School, sostuvo que la prueba real llegará cuando toda la infraestructura esté operando plenamente. "Lo más relevante será ver en el futuro cuál es la incidencia", señaló. Es decir, cuánto capital extranjero llega a la región, cuántas empresas deciden instalarse y cuántos empleos permanentes se generan.
Te puede interesar
Rezago energético en México: 1.3 millones de personas sin acceso a electricidad
Gas natural impulsa ahorros y expansión industrial en Chihuahua
Manzanillo III, la central de gas que abre la puerta a las renovables en México





