Tres días han pasado desde la ofensiva de los rebeldes hutíes del Yemen contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad que ha dejado 17 fallecidos y más de 300 heridos. Como medida de precaución, el terminal aéreo extendió hasta el sábado el cierre temporal de sus puertas.

Anteriormente, la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudí (GACA) había anunciado una prórroga en la suspensión de las operaciones en este aeropuerto, aunque sin especificar el periodo de cierre. Este lunes, las autoridades saudíes avisaron a los aviadores sobre la prórroga del cierre temporal hasta el próximo sábado como “medida de precaución”.

La ofensiva de los rebeldes hutíes vació los cielos de la capital saudita y desató una seguidilla de cancelaciones en el aeropuerto de Riad. De acuerdo con la NOTAM, la nueva suspensión se inició este mismo lunes a las 8:45 hora local y se alargará hasta las 21.00 hora local del próximo sábado cuando se levantará el cierre de las operaciones del aeródromo.

De acuerdo a las autoridades saudíes, el cierre afectará un radio de 5 millas náuticas o 9 kilómetros alrededor del aeropuerto Rey Khalid.

Según un comunicado de la GACA, la medida busca “completar los procedimientos necesarios para verificar la seguridad de las instalaciones aeroportuarias y su operatividad”, luego de que la el saldo total de fallecidos aumentara a 17 y reportaran 300 heridos, tras los últimos ataques.

Se esperaba que la capital de Arabia Saudita recibiera a delegados y cientos de asistentes en la 25.º edición del Congreso de Energía del Consejo Mundial del Petróleo. Sin embargo, la parálisis del transporte aéreo provocó retrasos logísticos.

De hecho, algunos de los responsables de las principales petroleras mundiales, como ExxonMobil, TotalEnergies y BP, que estaban anunciados para asistir, no han acudido pese a estar confirmada su presencia.

El cierre del terminal aéreo se enmarca luego de las nuevas advertencias de los hutíes de Yemen, quienes amenazaron que los aeropuertos y el espacio aéreo de Arabia Saudita, con excepción de los de La Meca y Medina, podrían ser objeto de nuevos ataques.