El árbitro John Sulwe vivió momentos de tensión cuando marcó un penal, durante un partido vital por la permanencia en la máxima categoría del futbol keniano. No solo los jugadores se le fueron encima, sino también los aficionados, quienes lo persiguieron hasta sacarlo de la cancha.

Todo inició en un tiro de esquina y la marcación de la pena máxima en contra del Kariobangi Sharks, donde sus jugadores fueron a recriminarle la decisión. Uno de ellos empezó a empujarlo, mientras otro trataba de calmar los ánimos de sus compañeros.

El árbitro empezó a retroceder y los futbolistas que estaban en la banca de la cancha del Complejo Deportivo Ulinzi, se contagiaron de los reclamos.

En el video que circula en redes sociales, se aprecia cómo la situación se salió de control, cuando los aficionados invadieron la cancha. Un asiento le aventaron, el silbante aguantó puñetazos y todo en su recorrido. Miembros de las Fuerzas Armadas tuvieron que escoltarlo.

El incidente se dio al minuto 68, cuando los Sharks iban ganando 2-1. Si el Mombasa United anotaba la pena máxima, se colocaba en una buena posición para ascender de categoría, debido a que en el partido de isa se impuso 2-1.

El encuentro fue cancelado y después de hacerse viral el percance, varios medios condenaron el acto.

“Qué vergüenza”, tituló el diario The Standard.

“Se hundió en el caos”, indicó The Star.

ANTES DEL PARTIDO YA HABÍA POLÉMICA

La polémica ya había rodeado el partido antes de su inicio, debido a que el Kariobangi Sharks pertenece a un antiguo presidente de la Federación Keniana de Futbol y finalizó el campeonato en el puesto 16, en zona de descenso. El club recurrió ante la justicia el descenso y el ascenso del Mombasa United.

La FKF decidió organizar dos partidos de desempate.

Con información de AFP.