Argentina encara esta noche, en el Monumental, su segundo amistoso de la Fecha FIFA ante Burkina Faso. El partido está confirmado, pero la previa quedó marcada por un desorden logístico que puso en duda el encuentro hasta último momento.
Los Etalons llegan a Buenos Aires con una delegación diezmada y sin tiempo de preparación. El cuerpo técnico debió armar el plantel sobre la hora y terminará presentando un combinado integrado en su mayoría por futbolistas de la selección Sub-23.
¿Qué pasó con la Selección de Burkina Faso?
El origen del caos está en Marruecos. Después de jugar un partido de clasificación para la Copa Africana de Naciones, la delegación quedó varada en Casablanca cuando el chárter previsto para el 30 de septiembre fue cancelado sin previo aviso por el operador aéreo.
La federación burkinesa denunció que los jugadores empacaron en dos ocasiones y no pudieron embarcar. La alternativa de un vuelo comercial, con escalas y un trayecto todavía más largo, fue rechazada por el plantel.
A la falla del avión se sumó el malestar interno. Varios referentes de la mayor se negaron a viajar por el desgaste acumulado, la duración del traslado y el escaso margen de recuperación antes del partido. También circularon reclamos por las condiciones económicas del amistoso: según medios locales, el acuerdo cubría gastos y logística, pero no un pago por participación.
La ministra de Deportes, el presidente de la federación y el embajador en Marruecos intentaron convencer al grupo durante cerca de 24 horas, sin éxito. Figuras como Edmond Tapsoba, Arsène Kouassi, Nasser Djiga y Lassina Traoré no forman parte del viaje.
El entrenador Amir Abdou debió recurrir a una convocatoria de emergencia de la Sub-23, que estaba concentrada para un amistoso ante Malí, partido que fue cancelado para completar la lista.
Burkina Faso llegará horas antes del partido ante Argentina
El traslado se resolvió este sábado. Un Airbus A330 de la compañía portuguesa Hi Fly, el vuelo HFY321, despegó de Casablanca en la madrugada argentina, con demora, y tiene aterrizaje previsto en Ezeiza alrededor de las 15:30 (tiempo de Argentina).
Si se cumple ese horario, Burkina Faso pisará suelo argentino apenas unas cinco horas y media antes del inicio. Entre migraciones, el traslado al estadio y el ingreso al vestuario, el margen real será todavía menor.
La AFA ratificó el partido: Argentina se medirá con un rival que, en la práctica, será un equipo mixto de mayoría Sub-23, llegado casi sin descanso y sin sus principales titulares.



