La Armada de Chile confirmó la desvinculación inmediata del personal de la institución involucrado en los recientes y lamentables hechos dados a conocer por la prensa en Rapa Nui, argumentando que la permanencia de los servidores resultaba perjudicial para el servicio.

La decisión fue adoptada haciendo uso de las facultades atribuidas en el estatuto del personal de las Fuerzas Armadas, de manera paralela a la instrucción de una investigación sumaria administrativa orientada a establecer las responsabilidades internas por infracciones a la reglamentación institucional.

Colaboración con la justicia ordinaria

Junto con aplicar las sanciones administrativas correspondientes, desde la institución naval reiteraron su disposición a colaborar de manera transparente con las autoridades competentes y los tribunales de justicia ordinarios para lograr el total esclarecimiento de los antecedentes.

Desde la Armada remarcaron que los episodios indagados corresponden estrictamente a “conductas individuales que se apartan de los valores y principios institucionales”.

Finalmente, la institución ratificó su vínculo histórico con el pueblo rapanui y confirmó que mantendrá el despliegue de sus labores habituales en la isla.

Entre estas funciones, la Marina destacó el resguardo de la conectividad marítima con el continente, el apoyo en emergencias y catástrofes naturales, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la fiscalización del Área Marina Protegida Motu Motiro Hiva contra la pesca ilegal, además de la promoción y fortalecimiento de la cultura oceánica local.