A sólo seis días de haberse firmado el Acta de Independencia, el México recién emancipado comenzó a organizar las instituciones que habrían de sostener al nuevo Estado. Entre ellas surgió la estructura que daría origen a la Armada de México.
El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante ingresó a la Ciudad de México y al día siguiente fue firmada el Acta de Independencia del Imperio Mexicano. Poco después, el 4 de octubre, la Regencia creó cuatro Secretarías de Estado, entre ellas la de Guerra y Marina, que quedó bajo la responsabilidad del Teniente de Navío retirado Antonio de Medina Miranda.
Para la Secretaría de Marina, ese momento marcó el inicio formal de la Armada de México como cuerpo de guerra del nuevo Estado. La necesidad de contar con una fuerza naval propia quedó demostrada casi de inmediato.
El 26 de octubre de 1821, tropas españolas encabezadas por el Mariscal de Campo José Dávila ocuparon la fortaleza de San Juan de Ulúa, frente al puerto de Veracruz, desde donde podían recibir hombres y abastecimientos.
México comenzó entonces a adquirir embarcaciones y a conformar sus primeras unidades navales. Cuatro años más tarde, bajo el mando del Capitán de Fragata Pedro Sainz de Baranda, la escuadrilla mexicana mantuvo el bloqueo que desembocó en la rendición del último reducto español el 23 de noviembre de 1825, episodio que la Armada identifica con la consolidación de la Independencia Nacional en el mar.
Más de dos siglos después, la institución mantiene ese origen histórico, aunque sus capacidades y misiones se han transformado.
El Capitán de Corbeta del Cuerpo General José Alberto Demuner Silva, adscrito a la Subsección de Búsqueda y Rescate y Vigilancia Marítima de la Jefatura de Operaciones, destacó la importancia del 4 de octubre para el personal naval.
"Es un día muy importante para todos los mexicanos porque marca el nacimiento de la Armada de México. A partir de ahí comenzó a organizarse administrativa y operativamente nuestra fuerza naval".
De aquellas primeras embarcaciones, la Armada evolucionó hacia una estructura integrada por buques, aeronaves, infraestructura especializada, sistemas tecnológicos y personal profesionalizado.
"Se ha avanzado enormemente. Hemos evolucionado conforme cambian los retos que enfrenta el país, tanto en nuestra flota como en tecnología, aeronaves y en la capacitación de nuestro personal".
El mando naval subrayó que el personal sigue siendo uno de los elementos centrales de la institución.
"Estar a bordo de un buque demanda muchos sacrificios familiares, personales y profesionales. Por eso para la Secretaría de Marina los recursos humanos son el activo más importante", puntualizó.
Las funciones de la Armada también se ampliaron hacia el auxilio a la población civil. A través del Plan Marina se despliegan elementos, embarcaciones, aeronaves, vehículos, maquinaria y equipos especializados ante huracanes, inundaciones, terremotos y otras emergencias.
"Su propósito es desplegar de manera inmediata los medios necesarios para atender a la población y contribuir a restablecer las condiciones normales del sitio donde estamos operando", explicó.
Demuner Silva, originario de la Ciudad de México, ingresó al sistema educativo naval desde adolescente. Con el paso de los años, aseguró, su permanencia en la institución terminó por convertirse en una forma de vida.
"Prácticamente no conozco una vida fuera de la Armada. Para mí es uno de los honores más grandes poder servir y saber que una decisión o una acción, por pequeña que sea, puede repercutir favorablemente en la vida de otra persona".
La institución también ha experimentado cambios en su composición. Según los datos proporcionados por el capitán, alrededor del 26 por ciento de los aproximadamente 85 mil integrantes de la Secretaría de Marina son mujeres.
"La Secretaría de Marina vela por la igualdad de género, la equidad laboral y el respeto a los derechos humanos. Las oportunidades están abiertas para las mujeres en los distintos ámbitos de la institución".
Para Demuner Silva, la confianza de la ciudadanía representa uno de los mayores compromisos para el personal naval.
"Es un gran orgullo, pero principalmente una gran responsabilidad. Saber que los mexicanos sienten a una Marina cercana nos obliga a refrendar nuestro compromiso de proteger sus bienes, apoyar a la población y contribuir a la defensa del país".
Desde aquel 4 de octubre de 1821, cuando México comenzó a organizar su fuerza naval, la Armada ha transitado de una pequeña estructura creada para defender la recién adquirida Independencia a una institución con presencia en mares, costas y operaciones de auxilio a la población. Su historia comenzó frente al desafío de San Juan de Ulúa y, más de 200 años después, continúa vinculada a la defensa, vigilancia y atención de emergencias en territorio nacional.




