La empresa Saudi Aramco habría comunicado a al menos dos clientes de refinerías de petróleo en Europa que no se les asignará crudo el próximo mes tras el ataque contra el oleoducto clave del reino hacia el Mar Rojo.

Así lo dieron a conocer fuentes cercanas a la agencia Bloomberg que indicaron que los clientes europeos suelen recibir crudo saudita mediante contratos a plazo fijo, lo que garantiza un suministro constante cada mes.

Las fuentes, que prefirieron permanecer en el anonimato dado que la información no es pública, indicaron que estas entregas no se realizarán el próximo mes. La decisión afecta a todos los compradores europeos.

Las refinerías europeas suelen extraer el crudo saudita del puerto egipcio de Sidi Kerir, en el Mediterráneo, que está conectado con el Mar Rojo mediante un oleoducto.

La interrupción del oleoducto provocó compras de pánico entre algunos clientes de Aramco. La empresa polaca Orlen SA emitió más de diez licitaciones desde el viernes en una carrera por asegurar suministros alternativos.

Según el Informe Mensual del Mercado Petrolero de la Agencia Internacional de Energía, los países europeos miembros de la OCDE importaron 577.000 barriles diarios de crudo de Arabia Saudí en junio.

La oferta mundial de petróleo se ha visto afectada durante meses por el estancamiento en las negociaciones para la reapertura del estrecho de Ormuz. Ahora, el mercado se enfrenta a otro revés: el cierre del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita.

El oleoducto ha sido una válvula de alivio clave para el mayor exportador de crudo del mundo, permitiéndole sortear el bloqueo en Ormuz y mantener el flujo de sus envíos de petróleo desde el Mar Rojo.

Sin embargo, el reino cerró el oleoducto a mediados de septiembre tras sufrir daños por ataques con drones lanzados desde Irak, donde operan milicias respaldadas por Irán. Esto ha agravado las amenazas a los activos energéticos de Arabia Saudita y a las exportaciones del Mar Rojo, en un contexto de intensificación de los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen.

La interrupción del flujo a través del oleoducto Este-Oeste sacudió un mercado que ya clamaba por el suministro. Desde entonces, los precios del petróleo han reducido parte de sus ganancias , aunque se mantienen en torno a los 100 dólares por barril, ante la posibilidad de que algunos volúmenes se restablezcan a corto plazo.

La empresa estatal Saudi Aramco busca restablecer el oleoducto a aproximadamente la mitad de su capacidad en cuestión de días y alcanzar su plena capacidad en unas seis semanas, según una fuente cercana al asunto.

El oleoducto de 1.200 kilómetros atraviesa la península arábiga, conectando los enormes yacimientos petrolíferos de Arabia Saudita en el este del país con el puerto de Yanbu en el Mar Rojo.

Comienza cerca del nivel del mar en Abqaiq, donde se encuentra la planta de procesamiento de crudo más grande del mundo, que trata el petróleo extraído de yacimientos como el cercano supergigante Ghawar. Luego, el oleoducto atraviesa desiertos a más de 1000 metros de altitud al cruzar las montañas del Hiyaz antes de llegar a la costa occidental.

Alrededor de 2 millones de barriles diarios de crudo transportados por el oleoducto se utilizan en el mercado interno, principalmente por refinerías a lo largo del Mar Rojo.