El 81-81 de Houston convirtió a los Astros en el primer campeón divisional que termina una temporada completa de Grandes Ligas sin récord ganador.
Hasta ahora, la referencia más baja había sido de 82 triunfos.
Los Padres de San Diego de 2005 conquistaron el Oeste de la Liga Nacional con marca de 82-80 (.506), durante años considerada la peor de un campeón divisional en una campaña completa.
También aparecen los Mets de Nueva York de 1973, que terminaron 82-79 (.509) y ganaron el Este de la Nacional. A diferencia de aquellos Padres, los Mets llevaron aquella improbable temporada mucho más lejos: alcanzaron la Serie Mundial, en la que cayeron en siete juegos ante Oakland.
Existen equipos que han llegado a postemporada con récord perdedor, aunque bajo circunstancias extraordinarias.
Los Royals de Kansas City de 1981 terminaron con marca global de 50-53, pero aquella temporada fue interrumpida por una huelga y MLB dividió el calendario en dos mitades. Kansas City obtuvo su boleto al ganar la segunda parte del calendario en su división.
Algo similar ocurrió en 2020, durante la campaña reducida a sólo 60 partidos por la pandemia. Los Brewers de Milwaukee y los propios Astros avanzaron con registros de 29-31, aprovechando además un formato extraordinario que amplió los playoffs a 16 organizaciones.
Nada de eso ocurrió esta vez.
Los Astros disputaron los 162 partidos, ganaron exactamente la mitad y perdieron la otra mitad. Aun así, fue suficiente para terminar encima de todos en el Oeste de la Americana.
De 11 juegos abajo a campeones
El boleto adquiere otra dimensión porque Houston llegó a estar 11 juegos por debajo de .500 durante la temporada y atravesó suficientes problemas como para poner seriamente en riesgo su clasificación.
Al final logró sobrevivir a una cerrada pelea con los Rangers, recuperar el primer lugar en las últimas jornadas y conquistar nuevamente el Oeste de la Liga Americana.
Ahora comienza otra historia.
Puede que el 81-81 no sea precisamente una marca para presumir, pero cuando arranque la postemporada eso dejará de importar: los Astros están otra vez en playoffs.




