Para el gobierno, el atentado que sufrió la ministra de Ciencias Ximena Lincolao en la Universidad Austral de Valdivia fue calificado como un hecho de la máxima gravedad.
Así lo dijo en su momento el Presidente José Antonio Kast y todo el gabinete. Cuando ocurrieron los hechos, Lincolao dio una ronda de entrevistas para narrar lo sucedido. En conversación con CNN Chile, por ejemplo, la ministra reveló que “los jóvenes se nos tiraron encima para atacarme. Era una masa humana de gente que quería agredirme físicamente”
Luego añadió que recibió “varios golpes en la cabeza”y que “hubo insultos (…) a mi etnia”. Luego agregó: “Les pregunté por qué me tenían secuestrada (…) no hubo una respuesta clara, pero pudimos conversar”.
La situación motivó desde un inicio que el gobierno presentara una querella. En esa acción penal se invocó el delito de atentado contra la autoridad.

Luego incluso La Moneda quiso invocar la Ley de Seguridad del Estado, pero el Ejecutivo lo hizo mal ya que la invocó a través del Ministerio de Seguridad y no a través de la Delegación Regional.
Cuando formalizaron a los tres imputados y estudiantes de la Universidad Austral -María Jesús Madariaga , Pablo Vásquez y Joaquín Monje- el gobierno, como querellante a través del Ministerio de Seguridad, pidió la prisión preventiva de los involucrados, pero el tribunal no la concedió.
Pese a todo el revuelo causado y la gravedad que le atribuyó el gobierno, el caso se cerró sin ninguna condena.
De hecho la Fiscalía Regional de Los Ríos, la Defensoría Penal Pública y el gobierno como querellante llegaron a un acuerdo para cerrar la causa a través de la suspensión condicional del procedimiento.
La ministra Lincolao, quien figuraba como la víctima del caso, manifestó sus reticencias el interior del gobierno para llegar a un acuerdo así y evidenció tener una posición distinta. Sin embargo, luego de los análisis realizados en el Ejecutivo, finalmente se alineó con la decisión tomada.
Servicio para la comunidad
Para cumplir las condiciones de la suspensión, el Ministerio Público y el gobierno propusieron un plazo de dos años. Sin embargo perdieron dicha pretensión ya que el Juzgado de Garantía de Valdivia, en atención la pena probable del delito, solo fijó un plazo de un año.
El tribunal, tras el acuerdo, impuso cinco condiciones: prohibición de acercarse a la víctima, fijar un domicilio, firma bimensual ante Carabineros y disculpas públicas.
A esas cuatro condiciones se sumó una última. Se trata de la obligación de desarrollar un servicio en beneficio de la comunidad que será controlado por la Fiscalía. Para esto las defensas deberán ofrecer dentro de un mes el plan de trabajo, el que deberá ser aprobado por la Fiscalía y el gobierno en su calidad de querellante.
Si los tres imputados cumplen las condiciones durante un año, luego todo esto quedará en el pasado y ni siquiera aparecerá en su certificado de antecedentes penales.
Al momento de la audiencia, según fuentes que supieron de lo ocurrido, Lincolao manifestó su desacuerdo con la suspensión del procedimiento.
Las mismas fuentes cuentan que la titular de Ciencias dijo abiertamente que para ella era importante “que el proceso siguiera su curso” y que los hechos “pudiesen haber sido plenamente esclarecidos” y ponderados para luego determinar las consecuencias penales para los imputados.
De hecho luego de escuchar las disculpas públicas de los tres imputados dijo: “Está bien, las acepto todas. (...) No fui yo la que pidió las disculpas, fue la Fiscalía y a mí no me preguntaron”.
Las disculpas
De acuerdo con detalles que pudo conocer La Tercera, para cumplir con una de las cinco condiciones, fue durante la audiencia que los estudiantes manifestaron su arrepentimiento respecto de los actos realizados en contra de la ministra.
“Esto en ninguna circunstancia corresponde, y por lo mismo le ofrezco mis más sinceras disculpas. En ningún momento la intención fue causarle algún daño físico o emocional”, manifestó ante el tribunal Madariaga.
Por su parte, y ante la mirada expectante de la ministra Lincolao -que se mantuvo conectada por zoom a la audiencia- Vásquez mencionó: “Quiero dejar constancia que ofrezco mis disculpas a todos quienes se vieron involucrados. Considero que la intención de manifestarse debe hacerse, pero de una forma respetuosa y no se le debe faltar el respeto a la autoridad que está presente sólo por tener una opinión. Mis disculpas, por eso, no sólo hacia usted, sino que a todo quien se haya visto afectado”.
Monje, en tanto, expresó que “en un contexto de manifestaciones no hay justificación para la magnitud de la violencia de la cual fueron los hechos. Por lo mismo le pido disculpas. Nunca fue la intención provocarle algún daño”.





