Un ataque perpetrado en los terrenos de la abadía benedictina de Jarosław, en el este de Polonia, dejó como saldo un sacerdote muerto y cinco personas heridas. El agresor, un ciudadano ucraniano de 31 años, fue detenido en el lugar por la Policía de Subcarpacia.
Según las autoridades, el hombre irrumpió en el recinto y tomó un cuchillo de la cocina del monasterio, con el que agredió a varias personas. Testigos relataron que el ataque comenzó en la iglesia y se trasladó a la cafetería, donde sacerdotes intentaron proteger a monjas y visitantes.
Uno de los sacerdotes heridos falleció posteriormente en el hospital, mientras otro religioso fue operado tras sufrir lesiones graves. Inicialmente se había informado erróneamente de su muerte, pero la diócesis de Rzeszów corrigió el comunicado.
La portavoz de la Fiscalía del Distrito de Przemyśl, Bożena Harasz-Wołoszyn, indicó que el sospechoso había llegado a Polonia desde Alemania la noche anterior y que pretendía dirigirse al paso fronterizo de Korczowa, aunque nunca cruzó hacia Ucrania. Se le tomaron muestras de sangre para verificar consumo de alcohol o drogas.
El alcalde de Jarosław, Marcin Nazarewicz, activó el protocolo municipal de gestión de crisis y ordenó reforzar la seguridad en escuelas, guarderías y parroquias.
La hermana Barbara Dendor relató que el ataque ocurrió poco antes de la misa: “Uno de los sacerdotes salió del confesionario e intentó cerrar la reja cuando el agresor se acercó por detrás y lo apuñaló. Yo misma estaba en pánico. Oí que el padre Marek estaba en estado grave y que el padre Stanisław había sido herido en un pulmón. Fue terrible”.
El testigo Stanisław Kułak dijo haber visto cómo los sacerdotes heridos eran trasladados en ambulancias desde el monasterio.
Las autoridades confirmaron que el agresor permanece bajo custodia y que, por el momento, se desconoce el motivo del ataque.




