Al menos 11 personas murieron en Ucrania tras un ataque ejecutado por Rusia durante la madrugada de este martes, según informó el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
El mandatario señaló que las fuerzas rusas utilizaron misiles y drones y que uno de los principales objetivos fue la infraestructura energética del país. “Los rusos querían asestar un golpe doloroso y demostrativo”, afirmó.
Entre las zonas más afectadas está Priluki, en la región de Cherníguiv, donde un edificio residencial de cinco pisos fue destruido, dejando cinco fallecidos y 26 heridos, incluidos cinco niños. Otras dos personas murieron en Kremenchuk, dos en Oleksandria y dos en Kiev. Zelenski advirtió que todavía podría haber víctimas bajo los escombros.
Según Zelenski, el ataque alcanzó infraestructura en Kiev y otras 12 regiones, utilizando 70 misiles, muchos de ellos balísticos, además de drones kamikaze Shahed. La Fuerza Aérea ucraniana informó, por su parte, que Rusia empleó 48 misiles de crucero, además de misiles balísticos y antibuque, y aseguró haber derribado 39 misiles de crucero y cinco balísticos y antibuque.
Canales de Telegram de Kiev informaron además que la principal central térmica de la región capitalina habría sido alcanzada por segunda vez en una semana.
Zelenski denunció que múltiples misiles y drones impactaron en zonas residenciales y volvió a advertir sobre la dificultad que representan los proyectiles balísticos rusos. “Los misiles balísticos rusos siguen siendo el mayor desafío. Y los paquetes de defensa aérea son, para nosotros, una necesidad vital en este momento”, sostuvo el mandatario.
El ataque también coincidió con el cumpleaños número 74 del presidente ruso, Vladimir Putin. “Hoy como ‘regalo’ de cumpleaños a Putin, el Ejército ruso destruyó un edificio residencial en Priluki, en la región de Cherníguiv”, afirmó Zelenski.
Ucrania mantiene su solicitud de mayor apoyo militar para reforzar sus capacidades de defensa aérea.





