En una masiva ceremonia realizada en la comuna de La Pintana, el ex mandatario Gabriel Boric encabezó un homenaje en vida a la ex presidenta Michelle Bachelet, actividad que reunió a dirigentes de los partidos del progresismo chileno, autoridades locales y cientos de vecinos.

Durante su alocución, Boric repasó la trayectoria política y personal de la ex jefa de Estado, destacando su legado en la lucha por los derechos humanos, la superación de la dictadura y su papel determinante en la articulación de la centroizquierda.

En su intervención, Boric abordó de manera explícita las diferencias políticas que sostuvo con la exmandataria durante su etapa como dirigente estudiantil y parlamentario, enfatizando la capacidad de diálogo de la homenajeadá.

“Yo también en mi época de dirigente estudiantil fui crítico de Michelle Bachelet. ¿Por qué ser parte entonces de este homenaje? Porque una de las muchas virtudes de la Presidenta es que no guarda rencor. Su generosidad ha sido clave en el encuentro de mundos políticos que ayer fueron adversarios”, aseveró.

En esa línea, el exjefe de Estado recordó cómo la política de gratuidad universitaria implementada en el segundo gobierno de Bachelet respondió a las demandas del movimiento social que él encabezó: “Cuando la gente me da las gracias por la gratuidad, mi respuesta siempre es la misma: gracias a los estudiantes que marcharon y gracias a la Presidenta Bachelet”.

Denuncia de “ataques arteros” y candidatura internacional

Boric dedicó un pasaje de su discurso a condenar el trato político y mediático que ha enfrentado la ex secretaria de Estado a lo largo de sus más de dos décadas en la primera línea pública.

“Ha recibido ataques arteros que no se fundan en sus responsabilidades: ataques por ser mujer en todas sus dimensiones, especulaciones sobre su vida personal, ninguneo de su capacidad y un sinnúmero de mentiras. Pero nunca la han podido tumbar y ya no lo lograron”, enfatizó.

Finalmente, el exmandatario respaldó la postura asumida por Bachelet al postular a la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), cuestionando la oposición ejercida por potencias internacionales.

“Sabiendo que se exponía al veto de Estados Unidos, usted decidió igualmente presentarse porque había algo que valía la pena defender: el respeto irrestricto a los derechos humanos y que el diálogo debe ir por sobre la guerra”, concluyó citando versos del cantautor Pablo Milanés.