La semana pasada, el quiebre entre Azul Azul y la Universidad de Chile parecía definitivo. La concesionaria retiraba su solicitud para reunirse con la prorrectora Dorotea López de la plataforma de la Ley del Lobby y desde la Casa de Estudios trascendía que no había voluntad alguna de recibir a la presidenta de la concesionaria, Cecilia Pérez, por haber sido nombrada por Michael Clark, hoy imputado en el caso Sartor.

Sin embargo, ambas partes mostraban disposición a mejorar el convenio que las une. Fue lo que le transmitieron, por separado a Eduardo Godoy, liquidador de las acciones que posee Sartor en la sociedad anónima, que alcanza un 63,07% de los papeles. En esas conversaciones, las dos instancias han dado pasos para lograr un acercamiento.

De hecho, el martes 13 de octubre, el directorio de Azul Azul escuchó la sugerencia de Godoy de poner fin al conflicto y la instancia en su conjunto le comunicó que siempre han tenido la disposición. “Buscar mejoras en favor de ambas partes”, fue el concepto que utilizaron.

“Nosotros vamos a manifestar toda la colaboración para mejorar el convenio. Creemos que es legítimo que ellos puedan tener la aspiración de revisarlo, es su derecho”, ha dicho Pérez.

Azul Azul se reúne para buscar una solución al conflicto con la Universidad de Chile

En la tarde de este jueves, los directores de la institución deportiva se reunirán de manera extraordinaria para buscar una fórmula que ponga fin al conflicto. La idea es crear una comisión que pueda dialogar con la prorrectora López y negociar un nuevo acuerdo. Dicha instancia podría estar integrada por algunos directores de Azul Azul o por un grupo de abogados externos que sean mandatados por la sociedad anónima.

La universidad es dueña del nombre y de los símbolos del club azul. Foto: Diego Martín/Photosport.

La Universidad ya tiene a sus interlocutores

La Universidad de Chile ya dio varios pasos en busca de un nuevo convenio. Tras recibir el Informe Jana, López nombró un consejo consultivo para revisar esta materiam que está compuesto por los decanos de las Facultades de Derecho (Gabriel Hernández) y de Economía y Negocios (Óscar Landerretche), y la decana de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (Susana Mondschein)”.

Además, se constituyó una comisión para conversar con el liquidador y con los representantes que nombre Azul Azul, la cual está compuesta por Jana, Landerretche y el subdirector del Instituto de Estudios Internacionales, Ricardo Gamboa, quién cuenta con toda la confianza de la prorrectora.

La idea es que no exista más el desequilibrio que hoy rige en el directorio de la concesionaria, en la que sus directores -Héctor Humeres y Andrés Weintraub- tienen derecho a voto, pero constituyen una clara minoría en una mesa compuesta por 11 integrantes. En la práctica, no tienen poder de decisión, ni de veto respecto del cuidado de la insignia ni del prestigio de la institución académica.

“Las decisiones en la Universidad de Chile se toman de manera colegiada y que toda la comunidad universitaria está comprometida con el resguardo de sus valores y principios, y también con honrar la historia del club de fútbol con la cual se identifican millones de hinchas en nuestro país”, concluyó la también Licenciada en Economía y Doctora en Ciencias Sociales.