Los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric manifestaron este jueves su preocupación por la decisión del Gobierno de José Antonio Kast de adherir a Chile al denominado “Escudo de las Américas”, iniciativa impulsada por Estados Unidos para fortalecer la coordinación regional frente al crimen organizado transnacional.

A través de una declaración conjunta, ambos exmandatarios cuestionaron los alcances de la incorporación y llamaron al Ejecutivo a “reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia”.

Agencia Uno | El Presidente Gabriel Boric y Michelle Bachelet

En el documento, Bachelet y Boric señalaron que la política exterior chilena se ha basado históricamente en la defensa de la soberanía y autonomía del país, además del respeto al derecho internacional y los derechos humanos.

Los exjefes de Estado reconocieron que la cooperación internacional es necesaria para enfrentar amenazas transnacionales como el crimen organizado, pero plantearon que esta debe desarrollarse resguardando la autonomía de las decisiones nacionales.

“Esa cooperación debe realizarse siempre resguardando plenamente la autonomía de las decisiones de Chile y sin subordinar nuestra política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera”, señalaron.

“Soberanía continental”

Otro de los puntos que destacaron los expresidentes fue su preocupación por que conceptos como el de “soberanía continental” puedan, a su juicio, debilitar el principio de soberanía nacional que Chile ha defendido históricamente.

En ese sentido, sostuvieron que el país no debería verse obligado a escoger un bloque en el actual escenario geopolítico, sino mantener relaciones y alianzas con distintos países y regiones.

Chile formalizó su adhesión al “Escudo de las Américas” el 22 de septiembre. Según la Cancillería, se trata de un marco de coordinación voluntaria que contempla intercambio de inteligencia, capacitación de fuerzas de seguridad y coordinación fronteriza, entre otras materias.

La declaración conjunta de Bachelet y Boric concluye ofreciendo colaboración al Gobierno para desarrollar estrategias de Estado contra el crimen organizado transnacional, pero manteniendo los principios de soberanía y autonomía que, según plantearon, han caracterizado la política exterior chilena desde el retorno a la democracia.