El ataque contra el Ayuntamiento, una patrulla y una motocicleta incendiada rompió la calma en Santa María Mixtequilla, Oaxaca. No hay detenidos ni un móvil confirmado. Pero el episodio ocurre en una comunidad marcada por disputas por tierras, enfrentamientos con autoridades y recientes investigaciones por homicidio y extorsión.

A esa hora, el Palacio Municipal de Santa María Mixtequilla ya casi estaba vacío.

Eran aproximadamente las ocho de la noche del lunes cuando los disparos interrumpieron la tranquilidad del centro de esta población del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca.

Los primeros reportes describieron a hombres encapuchados que dispararon contra la fachada del Ayuntamiento. Después, una patrulla también fue atacada. Poco más tarde, en uno de los accesos a la población, una motocicleta terminó envuelta en llamas.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca confirmó los tres episodios y ordenó el despliegue de las Fuerzas Especiales Binnizá. La instrucción fue patrullar, disuadir nuevas agresiones y proteger a la población.

No hubo, hasta el momento, personas detenidas ni un reporte oficial de personas lesionadas.

Y tampoco existe todavía una respuesta a la pregunta más importante: ¿por qué dispararon contra el Palacio Municipal?

Una motocicleta en llamas como último rastro

La secuencia de la noche terminó con una imagen difícil de ignorar.

Una motocicleta ardía en la entrada de Mixtequilla.

De acuerdo con reportes policiales citados por NVI Noticias, dos hombres habrían llegado en una motocicleta, disparado contra el inmueble municipal y escapado hacia la salida de la población. El vehículo fue localizado posteriormente en llamas. Esa versión sostiene que los atacantes pudieron haber intentado deshacerse de la motocicleta utilizada en la agresión, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente.

La escena provocó pánico entre personas que todavía se encontraban cerca del Palacio Municipal. Otros testimonios recogidos por medios locales describieron a comerciantes y vecinos buscando refugio cuando comenzaron los disparos.

Después llegaron policías.

Las calles fueron vigiladas.

Y la población recibió una instrucción sencilla: permanecer resguardada y llamar al 911 ante cualquier emergencia.

La respuesta inmediata fue de seguridad. La explicación del ataque todavía está pendiente.

El Palacio Municipal ya había sido escenario de otro conflicto

El edificio atacado no es un lugar cualquiera dentro de la historia reciente de Mixtequilla.

En enero de 2024, el Palacio Municipal fue uno de los escenarios de un conflicto que enfrentó a integrantes de la llamada Resistencia Civil Pacífica Mixtequilla con autoridades estatales y federales.

El trasfondo era el proyecto del Polo de Desarrollo para el Bienestar relacionado con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

La disputa no se reducía a una discusión sobre una obra.

Habitantes opositores cuestionaban la forma en que se habían realizado operaciones relacionadas con las tierras y reclamaban que los recursos obtenidos fueran distribuidos entre toda la población y no únicamente entre los comuneros.

La tensión desembocó en bloqueos, protestas y enfrentamientos.

El 5 de enero de 2024, un grupo ingresó al Palacio Municipal y se apoderó de diversos bienes, según la investigación de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca. Posteriormente fueron detenidas nueve personas, señaladas por las autoridades como integrantes de la Resistencia Civil Pacífica Mixtequilla.

La disputa alcanzó tal nivel que fuerzas federales y estatales fueron enviadas a la población para resguardar una asamblea de comuneros.

La reunión finalmente se realizó y, de acuerdo con la versión oficial, se acordó el destino de 70 millones de pesos entregados por la Federación a los comuneros.

Dos años después, los disparos vuelven a tener como escenario el mismo Palacio.

De la disputa por la tierra a las investigaciones criminales

Mixtequilla tampoco llega a esta noche de violencia sin otros antecedentes.

En abril de 2025, Isidro Perea Vargas, conocido como “Chido One”, fue atacado a tiros cerca del Palacio Municipal.

Sobrevivió al primer ataque, pero volvió a ser agredido cuando era trasladado hacia un hospital en Santo Domingo Tehuantepec. Murió durante el trayecto.

Cuatro meses después, el 12 de agosto, otro hombre que viajaba en motocicleta fue perseguido y baleado por personas que también se desplazaban en motocicletas.

La investigación llevó a la Fiscalía de Oaxaca a obtener una orden de aprehensión contra H.M.O., alias “La Hiena”. La institución señaló entonces una probable relación de la mujer con grupos criminales que operaban en la región.

Ese dato forma parte del contexto de seguridad de Mixtequilla, pero no permite atribuir el ataque del lunes a esa organización.

Una amenaza de 1,500 pesos semanales

En abril de 2026 apareció otro elemento en el expediente de inseguridad local: una denuncia por extorsión.

Una comerciante afirmó que dos hombres en motocicleta le exigían 1,500 pesos semanales para permitirle continuar con su negocio.

La amenaza, según la investigación, incluía la posibilidad de disparar contra ella y quemar su establecimiento si no entregaba el dinero.

Uno de los presuntos responsables fue detenido posteriormente por extorsión agravada.

La coincidencia resulta llamativa: motocicletas, amenazas de incendiar negocios y ahora una motocicleta quemada después de un ataque armado.

Pero nuevamente hay que separar coincidencia de evidencia.

No existe información oficial que vincule ese expediente de extorsión con los ataques del lunes.

Tampoco se ha informado que el grupo investigado en aquel caso haya participado en la agresión contra el Palacio.