¿Una camiseta puede ser alta costura? Balenciaga acaba de demostrar que sí. En medio de Paris Fashion Week, la maison presentó su colección Primavera-Verano 2027 bajo la dirección creativa de Pierpaolo Piccioli, y en lugar de separar el mundo de la alta costura del guardarropa cotidiano, hizo algo mucho más interesante: los puso a convivir en las mismas prendas.

Así, unos jeans dejaron de ser simplemente jeans, una camisa blanca adquirió la construcción de una pieza mucho más sofisticada y una T-shirt terminó convertida en una silueta de noche.

La propuesta parte de una idea muy clara para Piccioli: llevar las técnicas y la cultura de la alta costura a prendas que usamos todos los días. La colección se presentó en el Tennis Club de París, dentro de la Semana de la Moda de París. Y sí, Balenciaga sigue hablando de lujo, pero esta vez lo hace desde algo mucho más familiar.

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¿Qué pasa cuando la alta costura se encuentra con unos jeans?

La primera salida de la colección prácticamente funciona como declaración de intenciones: una camisa blanca aparece intervenida con una cintura de efecto corsé y un bajo festoneado, mientras unos jeans blancos y zapatos de PVC llevan esa referencia de couture a un terreno mucho más cotidiano.

Balenciaga; la alta costura llega al clóset de todos los días. Foto: Instagram @balenciaga

El ejercicio se repite durante toda la colección.

Una camiseta blanca, por ejemplo, aparece en un tejido semitransparente y con un peplum que le da una silueta mucho más cercana al evening wear. Los jeans también reciben un tratamiento especial: algunos fueron cortados al bies, una técnica vinculada históricamente con la construcción de prendas más complejas.

Y eso es justamente lo que hace interesante esta propuesta: Piccioli no necesita convertir un básico en algo irreconocible para hacerlo sentir especial. En lugar de abandonar las prendas que ya forman parte del clóset, las trabaja desde la construcción.

Desfile Balenciaga. Foto: Instagram @balenciaga

Camisas Oxford impecables aparecen junto a jeans desgastados y de tiro bajo; chaquetas de cuello alto y líneas muy precisas se mezclan con bolsas abiertas y prendas mucho más relajadas. También aparecen vestidos largos, encaje, lentejuelas metálicas y flecos que recuerdan visualmente a los corales.

La colección juega así con una pregunta que parece sencilla, pero que está en el centro de la propuesta de Piccioli: ¿qué puede pasar cuando una prenda cotidiana recibe el cuidado y la técnica de un atelier de alta costura?

Foto: Instagram @balenciaga

Balenciaga mira al futuro sin olvidar su origen

El otro gran elemento de la colección está en el propio lenguaje de la maison. Piccioli retomó algunas de las ideas asociadas con Cristóbal Balenciaga, especialmente el trabajo alrededor del cuerpo, los volúmenes y las siluetas arquitectónicas, pero las llevó hacia una propuesta mucho más ligera y funcional.

La casa describe esta colección como una exploración de su identidad couture y de una idea que denomina “unsized”: prendas cuya construcción se adapta al cuerpo mediante cintas y recursos propios de la confección tradicional, en lugar de depender únicamente de una talla rígida. También aparecen siluetas de globo, drapeados y formas de capullo.

En medio de la pasarela apareció además Les Coraux de la Liberté, una escultura textil de la artista francesa Aude Franjou, construida con lino y con ramificaciones inspiradas en los corales. La pieza funcionó como una especie de corazón visual del desfile y conectó con una de las obsesiones personales de Piccioli: el coral como símbolo de un ecosistema que depende de la relación entre sus diferentes partes.

Por eso la colección se siente menos como una demostración de “mira todo lo que podemos hacer” y más como una búsqueda de cómo hacer que el lujo vuelva a sentirse cercano.

Balenciaga - Primavera / Verano 2027. Foto: Instagram @balenciaga

Un vestido puede tener la espectacularidad de una pieza de noche, pero convivir con unos jeans. Una camiseta puede llevar técnicas de atelier. Una camisa blanca puede cambiar completamente de silueta sin dejar de ser una camisa.

Ese es el juego de Balenciaga Primavera-Verano 2027: tomar lo que ya conocemos y darle otra razón para existir.

Porque si la alta costura alguna vez pareció estar reservada para ocasiones extraordinarias, Piccioli quiere llevarla justamente al lugar donde empieza la mayoría de nuestros looks: el clóset de todos los días.

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