La economía mostró un retroceso en septiembre respecto de lo observado en el mes anterior, de acuerdo al Barómetro de la Economía Chilena elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello.

Gonzalo Valdés, subdirector del instituto explicó que en septiembre “la economía muestra señales contrapuestas: por un lado, las expectativas se recuperan principalmente por un repunte de la confianza empresarial, y por otro, la situación macroeconómica registra uno de sus mayores retrocesos de los últimos años. El regreso del Imacec a terreno negativo se suma a las señales de debilidad en el empleo y la inflación también volvió a repuntar. La tarea hacia adelante será determinar si la actividad puede recuperar una trayectoria de crecimiento que permita traducirse también en una recuperación del mercado laboral”.

El Índice Económico IPP Unab pondera el desempeño de 24 variables económicas, clasificandolas según su evolución en “bien y mejorando”, “bien pero empeorando”, “bien y sin cambios”, “mal pero mejorando”, “mal y empeorando” y “mal y sin cambios”.

El índice disminuyó de 21 a 19,5 puntos. Pese a este retroceso se mantuvo en el cuadrante “bien, pero empeorando”. Esta categoría aumentó el número de variables de 4 a 5 en durante el mes, concentrando: inflación, tasa hipotecaria, exportaciones, Ipsa y participación laboral femenina.

“Bien y mejorando”, por su parte, también incrementó en una variable, terminando septiembre en 4: deudores morosos, saldos en cuentas corrientes y depósitos a plazo, tasa promedio de crédito de consumo y tasa de informalidad. “Bien y sin cambios”, pasó de 8 a 6 variables: remuneraciones reales, deuda neta del gobierno, precio del cobre, riesgo soberano, incertidumbre económica y participación laboral.

Por otra parte, “Mal, pero mejorando”, aumentó de 2 a 3 variables: confianza empresarial, Inversión Extranjera Directa e Índice de Avisos Laborales por Internet. “Mal y sin cambios” contiene 1 variable (2 menos que el mes anterior): desempleo, mientras que “mal y empeorando” agrupa 5 variables (1 más que el mes pasado): Imacec, confianza de los consumidores, dólar, creación de empleos y tasa de ocupación.

Así, las variables ubicadas del lado positivo se mantuvieron en 15 (62,5%) y las del lado negativo en 9 (37,5%).

Subíndices

El subíndice de situación macroeconómica registró una caída relevante en septiembre, desde los 17,4 a 3,2 puntos. Pese a ello, se mantuvo en el cuadrante “bien, pero empeorando”. Tres de las variables que concentra registraron cambios en su clasificación: uno positivo y dos negativos.

El único movimiento positivo corresponde a la Inversión Extranjera Directa que pasó de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”. En tanto, los desplazamientos negativos fueron el Imacec, de “bien y mejorando” a “mal y empeorando”, y el dólar, de “mal, pero mejorando” a “mal y empeorando”.

Este fue el único subíndice que presentó un retroceso. Expectativas registró una variación mensual positiva en el mes, pasando de 25,7 puntos a 2,1, lo que significo un cambio de posición desde “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”. Al igual que el situación macroeconómica, fueron tres las variables que cambiaron de cuadrante, pero dos avanzaron a un mejor estado y una retrocedió.

Los cambios positivos fueron el Índice de Confianza Empresarial, que pasó de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”, y el Índice de Incertidumbre Económica, que avanzó de “bien, pero empeorano” hacia “bien y sin cambios”. El único cambio negativo fue el Índice de Confianza de los Consumidores, retrocedió de “mal, pero mejorando” a “mal y empeorando”.

Finalmente, el subíndice de situción de los consumidores se registró una variación positiva moderada de 15,5 puntos a 16,9. Esto significó mantener en el cuadrante “bien y mejorando”. Esta fue la subcategoría con mayor movimiento en sus variables, con cuatro cambios positivos y cuatro negativos.

Las variables que avanzaron corresponden a la tasa promedio de los crédito de consumo, que pasaron de “mal y empeorando” a “bien y mejorando”; los deudores morosos que pasaron de “bien y sin cambios” a “bien y mejorando”; la tasa de informalidad que transitó de “bien y sin cambios” hacia “bien y mejorando”; y el Índice de Avisos Laborales de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”.

En tanto, los cambios negativos fueron de la inflación que retrocedió de “bien y mejorando” hacia “bien pero emperando”; la tasa de ocupación y la creación de empleo de “mal y sin cambios” a “mal y empeorando”; y la participación laboral femenina de “bien y sin cambios” a “bien, pero empeorando”.