El ministro de Defensa, Fernando Barros, respondió ante la Cámara de Diputados a los cuestionamientos surgidos tras la polémica que se gestó desde Argentina en torno a la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes y relató parte de su recorrido por la zona, donde reafirmó haber constatado presencia e infraestructura chilena a lo largo del área.
En una sesión especial, a la que también asistió el canciller Francisco Pérez Mackenna, el secretario de Estado abordó los dichos formulados durante este año por altos mandos de las Fuerzas Armadas de la nación vecina respecto de la zona austral.
Barros declaró que, tras asumir el cargo y luego de conocerse los dichos del contraalmirante Hernán Montero, viajó a Magallanes y sobrevoló el Estrecho. En el recorrido, según explicó, observó instalaciones de ENAP, banderas chilenas y embarcaciones que contaban con emblemas nacionales.
También describió su llegada al sector de la Punta Dungeness, donde se encontró con personal chileno destinado en el faro.
“Llegué al límite del Estrecho, que está dado por la Punta Dungeness y el Cabo Espíritu Santo. Bajamos y estaba el sargento Reyes y su señora Francisca, los dos viviendo ahí en el faro chileno que estaba en la punta”, relató.

A partir de ese recorrido, Barros cuestionó la referencia realizada por el almirante Montero a una supuesta “boca argentina” del Estrecho. Para el titular de Defensa, la delimitación establecida por los tratados permite identificar hacia dónde se extiende el territorio marítimo chileno y dónde comienza el Atlántico.
“Que el almirante quiera ponerle otro nombre a esa inmensidad del océano, pero la verdad es que no la encontramos, y solo encontramos evidencia de soberanía chilena en toda la extensión, en el agua, en las riberas y en el espacio aéreo también”, zanjó.
Durante su intervención, el ministro también se refirió a las declaraciones del general de la Fuerza Aérea argentina Gustavo Javier Valverde, quien había incluido al Estrecho de Magallanes, la zona austral y el paso de Drake dentro de una referencia a espacios vinculados con la soberanía argentina.
En la instancia parlamentaria, señaló que, en caso de que Valverde haya hablado de soberanía, esta corresponde a Chile en el territorio aludido.
“Eso se repite cuando el general Valverde dice que todo es soberanía. Sí, tiene razón, es soberanía chilena”, expresó.
Asimismo, abordó los dichos atribuidos al ministro de Defensa argentino, Luis Petri, sobre la realización de ejercicios combinados en el Estrecho de Magallanes. En ese punto, descartó que hayan existido maniobras conjuntas entre fuerzas armadas de ambos países en ese espacio.
“Se tiene que haber referido a los ejercicios que hacemos normalmente, la Marina chilena y a veces con el Ejército chileno u operaciones deportivas, pero nunca ha habido un ejercicio combinado, conjunto o paralelo o con cualquier forma entre fuerzas chilenas y argentinas en el Estrecho Magallanes”, precisó.
Hacia el final de su intervención, sostuvo que, desde la perspectiva de Defensa, no existen antecedentes que justifiquen elevar el tono del conflicto. Al mismo tiempo, reivindicó la disposición de las autoridades chilenas para proteger el territorio nacional.
“Tenemos la voluntad, la capacidad la información y la decisión para defender la soberanía chilena sobre el Estrecho Magallanes”, manifestó.
Las protestas diplomáticas
Por su parte, Pérez Mackenna, centró su intervención en las respuestas diplomáticas que el gobierno ha entregado ante las declaraciones de los altos mandos argentinos. El canciller comenzó su exposición con una advertencia respecto del carácter público que adquirió el debate durante la sesión especial.

“Cuando un tema de esta delicadeza se discute en sesión pública, no lo escuchamos solo los chilenos, lo escuchan las cancillerías, lo escuchan otros Estados y lo escuchan también quienes quisieran vernos divididos. Les mostramos nuestros tiempos, nuestras diferencias y nuestros cálculos. Y lo que debiera ser una discusión discreta y coordinada pasa a ser, ante la mirada ajena, una polémica de política interna que nos debilita”, agregó.
Frente a los dichos del contraalmirante Montero, Pérez Mackenna detalló que la Cancillería envió una nota de protesta a la Embajada de Argentina el 16 de abril de 2026, dos días después de que sus declaraciones trascendieran públicamente.
En el caso de Valverde, la Embajada de Chile en Buenos Aires hizo entrega de una nueva nota de protesta el 25 de agosto, también dos días después de que se conocieran sus declaraciones.
“La soberanía de Chile en el Estrecho de Magallanes es indiscutible y se funda en dos tratados, los de 1881 y 1984”, recordó y, también, decretó que “Chile ejerce pleno control sobre ambas riberas del Estrecho y asegura la libre navegación a todos los estados conforme con el derecho internacional”.
El jefe de la diplomacia chilena además relató que, en otras oportunidades, ha tomado contacto directamente con autoridades trasandinas, ya sea personalmente o mediante el embajador chileno en Buenos Aires, ante declaraciones que han generado preocupación en Santiago.
“Por motivos de interés nacional no puedo revelar el contenido de las notas mencionadas o de cada conversación, pero lo importante es que cada acción ha dado resultado”, aseveró.
Finalmente, descartó que una respuesta más estridente sea necesariamente más efectiva.
“No somos ingenuos pero estos asuntos se resuelven con prudencia. No logra más el que grita más fuerte logra el que con firmeza y discreción hace que las cosas pasen y se resuelvan”, sentenció.





