La revista Icarito se encuentra en el inconsciente colectivo de muchos chilenos, sobre todo quienes fueron niños en los años 70, 80 y 90. Antes de que surgiera internet de manera masiva, las tareas del colegio eran hechas a mano, para lo cual muchos recurrían a la histórica revista, ya sea para obtener información, o simplemente, recortar su material.

Perteneciente al diario La Tercera (La Tercera de la Hora en aquel entonces), fue inaugurada un 18 de septiembre de 1968, de responsabilidad de Eliana Vásquez Quintana, quien ejerció como su directora y coordinadora, y los dibujantes Carlos Cabrera (Ariel), Jorge Mateluna (Mateluna) y Jalid Decaret (Jalid), entre otros.

Antiguas ediciones de Icarito.

Los más nostálgicos recuerdan la revista como parte importante de su infancia, sobre todo cuando comenzó a circular la colección “Todo de una vez”, la que alcanzaba 32 páginas a color, profundizando sobre un tema en particular, como el cuerpo humano o el Universo, así como también “Soluciones Escolares Icarito”, con contenido del Ministerio de Educación.

Su última edición en formato papel circuló en 2009, continuando posteriormente a través de la web, con diferentes actualizaciones y formatos hasta el día de hoy.

Icarito pasó posteriormente a formato online.

A modo de homenaje, este miércoles se produjo el hito inaugural de la Biblioteca Municipal de Pedro Aguirre Cerda -oficialmente Biblioteca Pública N°179 Eduardo Frei Montalva-, nombrándola simbólicamente como Eliana Vásquez Quintana, fallecida en 2022, con 95 años.

La ceremonia contó con la presencia de diferentes autoridades, como el alcalde de la comuna, Luis Astudillo, y la concejala María Ignacia Arjona. Esta última fue quien planteó la idea al alcalde luego de recibir una propuesta de Erika Silva, docente de la Universidad de Valparaíso y directora de la Fundación Memorarte.

En la ocasión también dijeron presentes familiares de la homenajeada, como su hija Eliana Medina, quienes aprovecharon la oportunidad para llevar algunos ejemplares históricos de la revista.

La hija de Eliana Vásquez con ejemplares de Icarito. Crédito: Esteban Garay

Medina, emocionada ante el reconocimiento de su madre, considera que Icarito fue un aporte fundamental a la educación chilena: “Yo creo que no ha habido otra iniciativa a nivel país que haya impactado tanto en la educación. Es el mayor ícono que existe”, dice.

Del mismo modo, añade que cuando salía Icarito -los miércoles- “era el día que La Tercera más se vendía. Con quien hables sobre 45 años va a decir: ‘yo estudié con Icarito, yo hacía tareas, mi abuelita me lo compraba’. Llegaba a todo el país cuando no existían ni las fotocopias. Fue como un hijo para ella”.

“Eso es lo más valioso de mi madre. Fue una adelantada para la época, fue feminista a su manera, elevando el rol de la mujer. Con trabajo y con amor”, agrega.

Luis Astudillo. Crédito: Esteban Garay

Por su parte, el alcalde Astudillo sostiene que Icarito y su creadora tienen un gran significado, “fue una tremenda mujer, una líder innata, una mujer amante de las letras, de la cultura, de la poesía. Una visionaria que estaba adelantada a los tiempos, a la época, que vio que se podía democratizar el acceso a la educación. En esos tiempos no era tan fácil acceder”.

“Y logra hacer este proyecto el que tiene alcance nacional. Para nosotros es una mujer que deja un legado tremendo en su comunidad y a nivel nacional”, añade.

En el homenaje también estuvo presente Elisa Curimil, quien trabajó 12 años con Vásquez a partir de 1975. “Fueron años históricos con la señora Eliana, quien sabía perfectamente el lenguaje que se debía tener para que fuera un lenguaje directo, claro y didáctico”.

“Generó una enseñanza nacional, sobre todo hacia sectores que no tenían la posibilidad de ser educados”, indicó Curimil.

La trayectoria de Eliana Vásquez

Hija de Apolinario Vásquez, trabajador de Loza Penco y de María Quintana, iba todos los días a estudiar desde Penco a Concepción, demostrando desde un comienzo su interés por la lectura y la poesía.

Luego de rendir el bachillerato ingresó a Pedagogía Básica en la Universidad de Concepción, para posteriormente comenzar a trabajar en la Escuela de la Refinería de Azúcar, donde educaba a los hijos de los obreros de ésta.

Tiempo después se trasladaría a Santiago a desarrollar plenamente su vocación profesional, ejerciendo la pedagogía básica en el Grupo Escolar Darío Salas de San Miguel.

Erika Silva sostiene que “el rol de Vásquez fue fundamental para que el material se mantuviera activo en tiempos de inestabilidad”.

Eliana Vásquez a la derecha de la fotografía.

Además, resalta la pasión que tenía por la docencia. “Ella era muy promotora de la lectura, y por eso es importante que la biblioteca lleve su nombre. Yo soy buena lectora y soy buena escritora gracias a Eliana”.

La homenajeada también fue docente en la Escuela N°81 ubicada en Salesianos, esquina Club Hípico, hasta su retiro, mientras que en paralelo fue llamada a la Superintendencia de Educación para aportar en la elaboración de Planes y Programas de Estudio para Enseñanza Básica.

Hasta que en 1968 la invitaron de La Tercera a presentar un proyecto de una revista para niños. Ella lo concretó en dos días y se incorporó a trabajar de lleno en el suplemento Icarito.

El equipo de trabajo fue compuesto casi completamente por profesores de diferentes especialidades, varios de ellos colegas de la comuna, incorporando a dibujantes e ilustradores que diseñaban portadas y otros elementos.

Eliana Vásquez.

Además, llevaba a los fotógrafos del diario al barrio, como recuerda un vecino de la comuna, organizando concursos en escuelas públicas, siendo recibida por autoridades y funcionarios internacionales, artistas, artesanos, profesionales destacados y científicos para enriquecer el contenido del suplemento.

Debido a todo lo anterior, desde Pedro Aguirre Cerda decidieron homenajearla. “Creemos que merece que su comuna reconozca su aporte, dándole su nombre a una biblioteca”, cierran.