El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, abrió la puerta a una eventual liberación anticipada para una parte importante de las personas detenidas durante el régimen de excepción vigente desde marzo de 2022, medida que ha marcado su estrategia contra las pandillas.
Durante una conferencia de prensa en Casa Presidencial, el mandatario explicó que su Gobierno está revisando los casos de personas acusadas de colaborar con maras y que analiza aplicar libertad condicional bajo monitoreo para quienes hayan tenido una participación menor.
“Tenemos un plan, creo que beneficiaría a un 50% de los presos que han colaborado con las pandillas con una liberación anticipada”, afirmó Bukele.
Desde el inicio del régimen de excepción, más de 93.000 personas han sido detenidas, por lo que una medida de este tipo podría alcanzar a decenas de miles de internos.
El mandatario aclaró que la propuesta no implicaría una absolución. “Es culpable, pero liberarlo condicionalmente, con monitoreo”, explicó.
Bukele busca diferenciar el grado de colaboración con las pandillas
Bukele sostuvo que el Ejecutivo busca diferenciar el nivel de responsabilidad de quienes colaboraron con las pandillas, considerando el contexto en que muchas personas vivían bajo amenazas o control territorial de estas organizaciones.
“Hay mucha gente que sí ha cometido delitos, pero ese delito fue colaborar con las pandillas”, señaló, agregando que durante años ese tipo de conductas se desarrollaron bajo el “yugo” de las maras.
En esa línea, planteó que no todas las formas de colaboración deberían recibir el mismo tratamiento. “Si colaboró para avisar que venía la policía, es culpable, pero ¿qué tan culpable es?”, cuestionó.
El presidente ejemplificó que no tendría el mismo grado de responsabilidad una persona que ayudó a ocultar un cadáver que un joven encargado de alertar sobre la presencia policial en un barrio controlado por pandillas.
Bukele insistió en que el análisis debe considerar que muchas personas intentaban sobrevivir en territorios dominados por estas estructuras. “No es lo mismo ser parte de los que aplicaban ese yugo a la población o simplemente sobrevivir dentro de esa realidad”, sostuvo.
La posibilidad de revisar detenciones ya había sido mencionada previamente desde el entorno presidencial. En abril, Ibrajim Bukele, hermano del mandatario, aseguró que existía un equipo encargado de analizar casos y denuncias por eventuales detenciones arbitrarias.
Ahora, el Gobierno salvadoreño evalúa utilizar esos criterios para determinar qué internos podrían optar a una salida anticipada con vigilancia, sin dejar sin efecto las responsabilidades atribuidas.






