El portaviones USS Abraham Lincoln regresó a su puerto de California este jueves, tras una larga misión en el Golfo en el marco de la guerra de Estados Unidos en Irán y en la que hubo intentos de suicidio entre su tripulación.
Los familiares de los efectivos a bordo se alinearon en el muelle en San Diego, California, para ver a sus seres queridos luego de casi un año de separación.
Alba Solano le dijo a AFP que ella y su hija estaban "nerviosas" y "muy emocionadas" ante la idea de ver a su pareja con quien había tenido problemas para comunicarse durante la misión.
Supimos de él por correos electrónicos. Pudimos intercambiar mensajes de texto de vez en cuando. Las llamadas eran terribles. Nunca funcionaban. Él podía oírnos, pero nosotros no podíamos oírlo", dijo.
El buque de propulsión nuclear zarpó de California en noviembre de 2025 para prestar servicio en el mar de China Meridional y fue desviado hacia Oriente Medio antes de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán del 28 de febrero.
La tripulación no pisó tierra hasta una escala que hizo el USS Abraham Lincoln en septiembre en Tailandia de camino de vuelta a Estados Unidos.
Al recibir al buque, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, cifró el despliegue en 321 días en el mar, 264 de ellos sin escala en puerto, y 40 días de operaciones de combate cerca del estrecho de Ormuz. Hegseth también citó 64 buques iraníes hundidos, tres mil 693 salidas de combate y 450 misiles Tomahawk, cifras que no han sido verificadas de forma independiente.
Un despliegue que pasó factura
Este despliegue pasó factura entre los militares a bordo del Lincoln y de los buques de guerra que lo acompañaban.
En agosto, familias de militares y legisladores estadunidenses alertaron de intentos de suicidio y la escasez de alimentos.
Navy Times, con base en testimonios de familiares, reportó que al menos dos marineros intentaron lanzarse al mar. El Comando Central informó que un marinero que cayó al agua el 3 de agosto fue rescatado de inmediato.
El mes pasado el gobierno de Trump reconoció en una carta a un legislador que registraron ocho intentos de suicidio por parte de efectivos estadunidenses, pero que nadie falleció.
CNN reportó el 23 de septiembre que los ocho marineros estaban asignados al grupo de ataque del Lincoln. Un portavoz de la Marina dijo a Newsweek que no han identificado un aumento en la ideación suicida ni en los intentos a bordo.
Los senadores demócratas Richard Blumenthal, Ruben Gallego y Mark Kelly, y la representante Sara Jacobs exigieron respuestas, supervisión o una investigación sobre las condiciones del buque, según Time.
Baños, casco desgastado y un caso de drogas
Las condiciones a bordo quedaron documentadas en imágenes. Según Mediaite, fotografías de raciones mínimas de comida fueron tomadas por tripulantes del USS Tripoli y del Lincoln y entregadas de forma anónima por sus familiares a USA Today en abril. Newsweek informó que las fotos mostraban porciones mínimas.
Los familiares de los marineros denunciaron además filas largas para comer, inodoros rotos, moho en las regaderas, lavandería inoperante y escasez de jabón y pasta dental, según MS Now, citado por Task & Purpose.
El representante demócrata Mike Levin dijo que los marineros enfrentaron duchas con moho e inodoros rotos, y que a menudo no había agua caliente ni comida suficiente, según Newsweek.
La Marina ha contradicho parte de esas denuncias. El almirante Daryl Caudle negó que se hubieran incumplido los requisitos de nutrición, y el secretario interino Hung Cao reconoció problemas de reabastecimiento y una reducción temporal del menú, pero afirmó que la tripulación recibía cuatro comidas al día.
En una reunión con familias, mandos de la Marina reconocieron problemas con los inodoros y retrasos en alimentos y correo, y los atribuyeron a la dificultad de trasladar suministros desde Bahréin durante la guerra, según Task & Purpose. Hegseth calificó los reportes de tergiversados.
Fotografías tomadas en Tailandia mostraron óxido y algas en el casco y pintura faltante en la línea de flotación, y el buque fue lavado antes de volver a casa. El vicealmirante retirado Robert Murrett dijo que el desgaste es coherente con más de nueve meses en el mar y de carácter cosmético.




