Anoche, en la reunión que el Presidente José Antonio Kast sostuvo en Cerro Castillo con el Partido Nacional Libertario, hubo una presencia que llamó la atención de algunos de los asistentes: la del subsecretario de la Segegob, José Francisco Lagos.
Hace pocos días, La Tercera reveló que Lagos había conversado directamente con el Mandatario y le había transmitido su incomodidad con el actual modelo comunicacional del gobierno. En ese diálogo, según distintas versiones, puso su cargo a disposición.
La salida, sin embargo, no se ha concretado.
El subsecretario permanece en funciones porque La Moneda todavía no logra cerrar quién será su reemplazo.
Y no se trata solamente de encontrar a alguien que pueda hacerse cargo administrativamente de la subsecretaría: el rediseño que impulsa el biministro Claudio Alvarado contempla que quien llegue tenga también un mayor peso político y pueda jugar un papel más relevante en la nueva estructura de vocerías.
Por eso, mientras la arquitectura definitiva sigue en elaboración, en Palacio le han pedido a Lagos que permanezca un tiempo más. La idea es evitar que el cargo quede vacante en medio de un proceso en que todavía faltan piezas por definir.
De ahí que su presencia siga siendo visible en actividades oficiales. La de anoche en Cerro Castillo fue una de ellas. Días antes, además, participó -junto al Presidente Kast- en el lanzamiento de El camino político de José Antonio Kast, el libro del historiador Alejandro San Francisco.
Además, quienes conocen de la situación, señalan que si bien podría salir de su cargo actual, seguiría ligado al gobierno desde otro puesto.
Así, encontrar un perfil que se adecúe a la nueva estructura se ha vuelto una tarea más compleja de lo previsto.
En el gobierno han sido particularmente herméticos respecto de los nombres que se han evaluado. La búsqueda, hasta ahora, no se ha conversado formalmente con los partidos y tampoco existe una nómina que esté siendo socializada con el oficialismo.
Lo que sí saben en las colectividades (sobre todo en la UDI), es que La Moneda busca a alguien que tenga experiencia política, capacidad para moverse con soltura entre los partidos y suficiente peso para que sus intervenciones tengan impacto más allá de la estructura administrativa de la Segegob.
Parte del problema, según explican fuentes conocedoras de las conversaciones, es que algunos potenciales candidatos se preguntan qué espacio real tendrían para incidir en las decisiones si no participan de las instancias donde se define la posición política del gobierno.
Esa “prevención” que han hecho algunos tiene un antecedente de peso. Una de las complejidades que enfrentó la exministra vocera Mara Sedini fue que no participaba de los espacios de decisión de gobierno.
A eso se suma otra inquietud: no son muchos quienes estarían dispuestos a ser meramente ejecutores de una línea comunicacional definida en otra instancia. En particular, existe cautela frente a la posibilidad de que el cargo termine bajo una tutela del director de Comunicaciones y Contenidos de La Moneda, Cristián Valenzuela.
El punto es relevante porque uno de los objetivos que se ha planteado Alvarado es precisamente darle mayor estructura a las vocerías.
La fórmula contempla una intervención general al inicio de cada semana, vocerías sectoriales con mayor regularidad y una instancia de cierre los viernes. Para que ese modelo funcione, la persona que asuma la subsecretaría debe tener cintura política para ejercer como vocero o vocera.
Mientras ese nombre no aparezca, Lagos seguirá en su puesto.





