La economía chilena entregó este jueves otra noticia negativa. El Banco Central informó que el Imacec cayó 1% en agosto. Con ello, la actividad económica acumula una baja de 0,5% en los primeros ocho meses del año.
La primera y gran explicación de este mal desempeño es la minería. De hecho, en la serie original del Imacec retrocedió 17,4% y en la desestacionalizada 10,7%. Esa contracción se explica por la caída de la producción minera registrada en dicho mes, que en términos de nivel es la peor en 30 años.
Así, la producción de cobre nacional llegó en agosto a 369.500 toneladas según el INE, disminuyendo 8% respecto de julio, mes en que se elaboraron 403.424 toneladas del metal rojo, y se redujo 13% frente a agosto del año pasado.
Se proyecta que la producción de cobre descienda 2,6%, hasta 5,27 millones de toneladas, en 2026, según Cochilco. El último informe de tendencias del cobre del organismo prevé que Chile debería producir 2,7 millones en la segunda mitad del año.

Compensaron parcialmente este mal desempeño de la minería la mayor producción que se registró en las actividades de servicios (0,8%) y en el resto de bienes (4,9%).
El Imacec no minero presentó un crecimiento anual de 1,4%, mientras que en términos desestacionalizados creció 0,7% respecto del mes anterior y 0,2% en doce meses.
“La economía a lo largo del año ha enfrentado impactos relevantes de shocks transitorios que han afectado actividades productivas, sumado al shock externo de alzas del precio de los bienes energéticos, junto con el deterioro de expectativas”, destacó un informe del OCEC-UDP.
Asimismo, indicó que “en agosto nuevamente condiciones climáticas adversas, asociadas a los sistemas frontales registrados a mediados del año impactaron la actividad”.
Desde Santander mencionaron precisamente el factor minero. En agosto, la minería retrocedió 10,7% mensual desestacionalizado, sumándose a la contracción de 10,4% mensual del mes previo. “La variación anual anotó una caída de 17,4%, aún con una débil base de comparación por la paralización de El Teniente en 2025. Con esto, la actividad minera alcanza su nivel más bajo en 30 años, desde 1996”, señalaron.
Para Santander, si bien la magnitud del retroceso es relevante, una parte importante se debe a factores transitorios, por lo que debería observarse una recuperación gradual durante los próximos meses”.
La economista jefa de Fintual, Priscila Robledo, planteó que “el rebote de las actividades no mineras es consistente con la tesis de que una parte de la caída de julio respondió a factores transitorios. Sin embargo, la debilidad minera se profundizó debido a una combinación de menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas”.





