Las micro, pequeñas y medianas empresas de la Ciudad de México están enfrentando retos que comprometen su desarrollo como inseguridad, competencia desleal por comercio informal e ilegal, costos laborales, de insumos y servicios, mayores exigencias fiscales y administrativas y consumidores “muy sensibles al precio”, consideró la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX).

En 12 de las 16 alcaldías capitalinas más del 50 por ciento de los encuestados por el Inegi señaló a la inseguridad pública como un problema importante. Si agregamos el comercio informal e ilegal, tenemos entonces los grandes desafíos para el crecimiento de las Pymes”, indicó el organismo empresarial en un análisis difundido este martes.

La Canaco CDMX consideró que es necesario apoyar a los micro, pequeños y medianos empresarios capitalinos.

En la Ciudad de México existen unas 423 mil 994 microempresas, 27 mil 073 pequeñas y 7 mil 179 medianas, de acuerdo con los datos de la Canaco CDMX.

Emplean a 3.4 millones de personas en la capital. Aportan aproximadamente el 60 por ciento del Producto Interno Bruto de la Ciudad de México y sostienen cerca del 70 por ciento de los empleos formales.

“Por ello, es necesario apoyar a las Pymes. Ayudarlas no solo favorecerá su crecimiento, fortalecerá la economía nacional, la generación de empleos dignos y las oportunidades de negocio”, consideró el organismo empresarial.

Reconoció que el sector debe digitalizar procesos, incorporar comercio electrónico, profesionalizar las finanzas, mejorar productividad, capacitar al personal y acceder a nuevos mercados.

También es necesario, agregó, resolver el desafío del financiamiento.

“Una Pyme difícilmente puede crecer si solamente puede financiarse con su propio flujo de efectivo”, alertó.

El organismo indicó que las empresas que más crecen son aquellas que se están digitalizando, formalizando y dando un enfoque al valor agregado, lo que les permite facturan 5.4 veces más.

Las empresas que trascenderán en el futuro serán aquellas que decidan transformarse o adaptarse a las tendencias antes de que las circunstancias las obliguen a hacerlo”, indicó.

Y vio en el nearshoring una oportunidad histórica, pero también un desafío nacional.