La esposa y familiares del expresidente de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, “El Quetu”, exigieron seguridad y una investigación transparente y apegada a derecho tras su detención el pasado miércoles, cuando se disponía a participar en un evento oficial con la Secretaría de Marina, asignada a la región del Istmo de Tehuantepec.

Reyna Alonso Carrasco, cónyuge del exedil, demandó a los gobiernos federal y estatal investigar a “todos” los responsables de la violencia rampante que prevalece en Juchitán, y aseguró que “ella como el gobierno saben de quién se trata”.

“Que las investigaciones lleguen a donde tengan que llegar, sin distinciones”, dijo.

En declaraciones a la prensa, consideró que “Juchitán necesita que esas investigaciones continúen y se actúe contra los verdaderos responsables, los que están allá afuera, los verdaderos delincuentes esos que tienen nombre y apellido y que tanto el gobierno, como nosotros, lo sabemos”, reiteró.

Flanqueada por la mamá y hermana de su esposo, la todavía presidenta del Sistema DIF en Juchitán habló de la probidad del padre de sus hijos, y afirmó que se mantendrá firme al vigilar que tenga un proceso justo.

“La detención de Miguel no significa que el problema de Juchitán esté resuelto: hay redes de extorsión, hay amenazas, violencia que requiere ser investigada. Nuestro pueblo necesita resultados”, remarcó.

“Las autoridades saben quiénes son los criminales, saben dónde viven. Miguel en todo momento participó de manera activa y respaldó en todo momento los operativos; no se vale que ahora nos dejen a mi familia y a mí solas”.

Finalmente, comentó temer por su vida y la de su familia, ya que después de la detención del alcalde, le fue retirada la custodia asignada, sin darle ningún aviso.