Un año después de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara el retiro de la visa de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y de su entonces esposo, Carlos Torres Torres, las causas detrás de la medida confirman el vínculo del político honorario con el crimen organizado. “El Departamento de Estado de EE UU le revocó la visa en mayo de 2025 debido a su afiliación al cartel y su trabajo para el Cartel de Sinaloa”, ha detallado la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) este martes en un comunicado. Los investigadores estadounidenses sitúan a Torres y a su hermano, Luis Alfonso Torres Torres, como facilitadores políticos dentro de la estructura criminal, en especial de Jesús Alejandro Sánchez Félix, alias El Ruso, para proteger su actividad de intervenciones del Gobierno y de las fuerzas del Estado.

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