La exministra del Interior y excandidata presidencial, Carolina Tohá (PPD), expresó su profunda preocupación tras el despacho a ley del proyecto sobre las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), iniciativa que fue aprobada en el Senado con 29 votos a favor, 15 en contra y una abstención.

Tohá aseguró que el texto final terminó siendo “una cosa totalmente distinta” a la propuesta original impulsada durante su gestión. Según explicó, el objetivo inicial era elevar a rango legal las normativas reglamentarias que ya tenían las policías, para entregarle a los jueces “una norma de peso que se tenga que considerar” al momento de evaluar si hubo o no abusos o delitos en un procedimiento.

“Nunca estuvo en la propuesta original ni nunca las policías pidieron que hiciéramos más laxas las Reglas de Uso de la Fuerza. Es decir, que les diéramos autorización para usar la fuerza en más hipótesis o le pusiéramos menos restricciones”, sentenció la exsecretaria de Estado en Radio Infinita.

El giro del proyecto: proporcionalidad y Ley Naín Retamal

Tohá dividió sus críticas en las modificaciones que sufrió la iniciativa durante dos etapas políticas distintas. Primero, apuntó a los cambios realizados mientras ella aún era gobierno, acusando que la oposición de ese entonces cometió un acto “grave” al votar en contra de la proporcionalidad, uno de los principios ordenadores fundamentales del uso de la fuerza policial.

Sin embargo, subrayó que las decisiones “aún más preocupantes” se tomaron en la última etapa de tramitación, con el Presidente José Antonio Kast ya instalado en La Moneda. Entre ellas, destacó la expansión de la Ley Naín Retamal, la cual calificó de tener “una amplitud inadecuada y peligrosa”.

Armas letales y el ejemplo del comercio ambulante

Para la militante del PPD, el punto más crítico y “la peor de todas” las decisiones tomadas en el Congreso radica en la flexibilización de los criterios para el uso de armamento potencialmente letal, equiparando su gravedad con “la reforma constitucional que se bajó”.

La exministra advirtió un cambio de paradigma radical en las causales de disparo. “Antes se podían usar cuando había riesgo a la vida y la integridad. Ahora se pueden usar, una vez que se gastaron los procedimientos previos, cuando estás haciendo un procedimiento judicial, protegiendo infraestructura crítica, cuando la persona no te obedece o se arranca”, detalló.

Para graficar el impacto práctico de esta flexibilización, Tohá cerró con una dura advertencia sobre el actuar policial en las calles: “Un policía que va a fiscalizar comercio ambulante e intenta detener al comerciante, el comerciante se arranca, le va a poder disparar”.