Un presunto cazador furtivo murió pisoteado por una manada de elefantes luego de ingresar sin autorización al Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica, junto con un cómplice. El encuentro con los animales provocó que ambos hombres corrieran en direcciones distintas para intentar escapar, pero solo uno logró salir con vida.

El incidente ocurrió el 11 de septiembre en la zona de Pafuri, de acuerdo con South African National Parks (SANParks). El organismo confirmó inicialmente que las circunstancias exactas de la muerte serían investigadas.

El caso fue reportado a las autoridades un día después, el 12 de septiembre, y se dio a conocer públicamente el 13 de septiembre, una vez que SANParks confirmó los primeros hallazgos de la investigación conjunta con la policía sudafricana.

Escuchó gritar a su compañero y logró escapar de los elefantes

Según la reconstrucción de SANParks, los dos hombres ingresaron sin permiso al parque a través del área de Pafuri. Al toparse con la manada, ambos huyeron en direcciones opuestas.

El sobreviviente consiguió abandonar el lugar y regresar a su hogar, desde donde reportó que había perdido contacto con su acompañante. JP Louw, jefe de Comunicación de SANParks, señaló que el hombre dijo haber escuchado a su compañero gritar durante el encuentro con los elefantes.

Con apoyo de la comunidad local, la Policía de Sudáfrica (SAPS) localizó y arrestó al sobreviviente, quien admitió haber participado en la entrada ilegal y acompañó después a los guardabosques hasta el sitio donde vio por última vez a su compañero.

Los guardabosques siguieron un rastro de aproximadamente seis kilómetros desde el río Luvuvhu hacia el interior del parque, hasta encontrar el cuerpo del hombre desaparecido.

Reynold Thakhuli, gerente general de Comunicaciones y Marketing de SANParks, confirmó que el sospechoso había sido pisoteado por los elefantes y que su cuerpo permanecía intacto cuando fue localizado.

La caza furtiva se dispara en Kruger pese a la caída nacional

Durante la búsqueda, los guardabosques hallaron también los restos de un búfalo presuntamente cazado de forma ilegal, lo que reforzó las sospechas de que ambos hombres habían entrado al parque para cazar furtivamente.

El hallazgo ocurre en un momento crítico para Kruger. Según cifras oficiales de Sudáfrica, la caza furtiva de rinocerontes cayó 16 por ciento a nivel nacional en 2025, al pasar de 420 a 352 ejemplares. Sin embargo, dentro del propio Parque Kruger la tendencia fue inversa: los casos casi se duplicaron, de 88 rinocerontes cazados en 2024 a 174 en 2025.

Esa cifra contrasta con la reserva de Hluhluwe-iMfolozi, en KwaZulu-Natal, donde la caza furtiva cayó más de dos tercios en el mismo periodo, gracias a estrategias como el descorne preventivo. Las autoridades atribuyen el repunte en Kruger a la adaptación constante de las bandas criminales dedicadas al tráfico de cuernos de rinoceronte.

Kruger es una de las principales áreas protegidas de Sudáfrica y alberga elefantes, búfalos, rinocerontes, leopardos y leones. En junio de 2026, SANParks reportó la detención de otros dos presuntos cazadores furtivos al norte del parque, que portaban trampas y veneno.

Las autoridades no han revelado la identidad del hombre fallecido ni la del sospechoso detenido, y el caso forense sigue en manos de la Policía de Sudáfrica, que continúa recabando evidencia sobre la entrada ilegal y la muerte del cazador furtivo dentro de la reserva.