El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dio a conocer que los gobiernos de China y Estados Unidos acordaron extender su tregua arancelaria hasta el 10 de enero de 2027.
La fecha hasta la que se aplazará la medida en la materia, es decir el 10 de enero, coincide con la reunión que sostendrán los presidentes de ambos países, Xi Jinping y Donald Trump.
Incluso, al informar sobre la extensión de la tregua arancelaria, el funcionario aseveró que Estados Unidos se mantiene abierto a la posibilidad de un trato comercial con China más robusto.

Tregua arancelaria de EU y China seguirá hasta la reunión de Trump y Xi Jinping del 10 de enero
El 30 de octubre de 2025, los gobiernos de China y Estados Unidos establecieron una tregua comercial con el fin de frenar la escalada de aranceles a sus importaciones que había estallado.
Tras cerrar ese antecedente de negociación bilateral, se confirmó que la tregua comercial se extenderá hasta el próximo 10 de enero, medida acordada en Washington por Scott Bessent y He Lifeng.
La medida anunciada busca mantener suspendidos los cobros adicionales a los productos, permitiendo que el intercambio entre ambas potencias continúe de forma estable estos meses.

La fecha límite fijada para la prórroga coincide de manera directa con la reunión de alto nivel que sostendrán en Washington los mandatarios Trump y Xi Jinping para revisar la relación bilateral.
El encuentro entre Trump y Xi Jinping servirá para evaluar los avances de la agenda económica, mientras la postergación de las tarifas otorga certidumbre a los mercados financieros y al flujo de mercancías.
Estados Unidos está abierto a un nuevo acuerdo comercial con China
Al anunciar la prórroga a la tregua comercial hasta el 10 de enero, Estados Unidos planteó formalmente la intención de explorar un entendimiento bilateral mucho más profundo y de largo alcance.
Sobre ello, Scott Bessent explicó que se busca transformar la suspensión temporal de tarifas arancelarias a un marco de certidumbre duradero que favorezca las inversiones.
Para China, avanzar hacia un pacto de mayor magnitud implicaría discutir la retirada permanente de los impuestos extraordinarios y la revisión de las restricciones aplicadas al sector de la tecnología.
El éxito de este diálogo técnico determinará si la tregua comercial se convierte en un nuevo tratado definitivo o si la aplicación de aranceles se reanuda tras las pláticas entre Trump y Xi Jinping.




