China y Rusia ejercieron este jueves su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU al oponerse a una resolución impulsada por Estados Unidos para reactivar el mandato del Comité 1737, creado en 2006 para supervisar las sanciones impuestas a Irán por su programa nuclear.

La representación permanente de Irán ante Naciones Unidas aplaudió la decisión de Beijing y Moscú, a quienes agradeció sus “posiciones coherentes” y sus “acciones decisivas”, al rechazar un proyecto de resolución que Teherán considera “motivado por razones políticas”.

“Rusia y China se han mantenido una vez más firmes en la defensa de la Carta de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y la integridad del Consejo, y han impedido otro cínico intento más por parte de Estados Unidos y sus aliados de utilizar indebidamente el Consejo de Seguridad para sus fines políticos”, señaló la representación en sus redes sociales.

La misión iraní ante Naciones Unidas, que valoró la abstención de Somalia y Pakistán al texto, calificando de “ilegítimo” el Comité 1737 y volvió a afirmar que la resolución 2231 de 2015 “expiró definitivamente” diez años más tarde.

“A partir de esa fecha, todas las disposiciones, medidas, restricciones y mecanismos relacionados con el ámbito nuclear quedaron definitivamente sin efecto”, agregó.

También se manifestó al respecto el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, señalando que lo que Rusia y China vetaron es “el abuso político” del Consejo de Seguridad. Asimismo, consideró que, con su voto, ambos países “reafirmaron el Estado de derecho”.

“El orden unipolar, en el que una de las partes obtiene concesiones mediante la fuerza y la coacción, ha llegado a su fin (...) Debemos defender el multilateralismo; el unilateralismo no beneficia a nadie”, señaló en X el también jefe de la delegación negociadora de Irán.

Reino Unido, Francia y Estados Unidos defienden la renovación de la vigilancia internacional sobre el programa nuclear iraní, aludiendo a que el Comité 1737 debe retomar su obligación de rendir cuentas cada 90 días, al considerar que la falta de respaldo en 2025 a la congelación de sanciones contra Irán restablecía de forma automática las resoluciones previas a 2015 y, por tanto, la del comité de 2006.

Mientras que China y Rusia apuntan a que los países occidentales incumplieron el acuerdo de 2015, por lo que cualquier decisión al respecto carece de validez legal.