SEÑOR DIRECTOR:

En relación con los anuncios sobre el empadronamiento obligatorio de ciclistas y mayores controles en el Parque Metropolitano, ¿de verdad vamos a supeditar las libertades y la convivencia urbana a una lógica meramente restrictiva en nombre de la seguridad? Regularizar los excesos es necesario, pero las autoridades deberían impulsar soluciones más profundas y complejas que pongan en el centro la cultura cívica y el bien común. El cerro San Cristóbal es mucho más que un parque: es el reflejo de la sociedad y del tipo de ciudad que aspiramos a construir.

Verónica Méndez M.

Historiadora y docente