Un grupo de científicos chilenos descubrió un patrón inesperado en la evolución de una levadura silvestre de la Patagonia: su diversidad genética aumenta hacia el sur, precisamente en los ambientes más fríos y húmedos.

El hallazgo fue obtenido tras analizar poblaciones del microorganismo a lo largo de aproximadamente mil kilómetros de territorio patagónico.

El equipo combinó muestras recogidas en terreno con análisis genómicos, climáticos y fisiológicos para estudiar cómo las condiciones ambientales influyen en la evolución de estos microorganismos.

El inesperado patrón encontrado en la Patagonia

El estudio se concentró en Saccharomyces eubayanus, una levadura silvestre presente en los ecosistemas de la Patagonia chilena y uno de los ancestros de la levadura utilizada para producir cerveza lager. Los investigadores detectaron diferencias importantes entre las poblaciones del norte y del sur.

“Las poblaciones del sur, expuestas a ambientes más fríos y húmedos, presentaron una mayor diversidad genética, temperaturas óptimas de crecimiento más bajas y una mayor capacidad de esporulación”, explicó Christian Oporto, investigador de iBio y autor del estudio.

En contraste, las poblaciones del norte mostraron un mejor crecimiento en ambientes ricos en azúcares y bajo condiciones de estrés osmótico.

El resultado desafía un patrón observado tradicionalmente en numerosos organismos, cuya diversidad genética suele ser mayor cerca del ecuador y disminuir a medida que aumenta la latitud. En este caso ocurre lo contrario: las poblaciones más diversas fueron encontradas en las zonas australes y frías de la Patagonia.

Las diferencias también se expresaron en la forma en que estas poblaciones enfrentan su entorno. “Observamos dos estrategias contrastantes: una orientada a la persistencia y la reproducción en ambientes fríos y estacionales en el sur, y otra asociada con un crecimiento más rápido y un mejor aprovechamiento de recursos ricos en azúcares en el norte”, señaló Oporto.

El hallazgo podría tener implicancias más allá de la investigación básica. La diversidad genética y fisiológica identificada abre nuevas líneas de estudio para posibles aplicaciones en productos fermentados y otras áreas de la biotecnología.

El próximo paso será estudiar los mecanismos moleculares que explican estas diferencias y evaluar cómo responden las distintas poblaciones frente al aumento de las temperaturas. “La pérdida de las poblaciones australes sería especialmente preocupante, ya que contienen una gran diversidad genética y características asociadas con la tolerancia al frío y la esporulación”, advirtió Oporto.

La investigación, liderada por investigadores del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio) y del Núcleo Milenio LiLi, fue publicada en la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).