Cobreloa se encuentra en una batalla sin cuartel por el título de la Primera B y concretar su anhelado regreso a la Primera División.

De hecho, este sábado 26 disputará un partido decisivo en aquella lucha pues recibirá a Santiago Wanderers, líder de la categoría y del cual están a solo dos puntos, en juego pendiente por la fecha 26 del ascenso.

Sin embargo, dicha localía en el Zorros del Desierto quedó en entredicho ante un informe evacuado por la Contraloría General de la República por un secreto a voces en Calama: la falta de autorizaciones para el uso del recinto deportivo.

De hecho, el ente fiscalizador planteó, en documento publicado por El Mercurio de Calama, que el estadio lleva una década incumpliendo la Ley General de Urbanismo al no contar con un permiso de edificación y recepción definitiva de la obra en 2015.

“El documento de edificación del año 2013, entregado con carácter provisiorio, expiró el 3 de julio del 2016 y sin que conste una prórroga otorgada por la Seremi del Ministerio de Vivienda y Urbanismo”, plantea el informe final.

Al respecto, Contraloría cuestiona que, pese a esta situación, el Zorros del Desierto “ha sido destinado en forma recurrente a actividades de alta concurrencia de público son contar con la habilitación vigente”, resaltando que entre julio de 2016 y mayo de 2026, el estadio recibió 196 encuentros de fútbol, con 157 con aforo con 3.000 personas o más.

Desde el ente regulatorio plantean sus dudas en torno a aquella falta de permisos, aludiendo a dos hechos: la caída de una pantalla gigante sobre una hincha en 2023 y la de un fanático desde la tribuna en mayo de este año. “Los hechos descritos evidencian una deficiente gestión municipal respecto de la habilitación, control y coordinación con las entidades intervinientes en la administración, autorización y uso del recinto”, remarcaron.

La investigación pone en duda la opción de que Cobreloa pueda seguir usando el Zorros del Desierto, pues estas deficiencias detectadas pueden llevar a que la Delegación Presidencial de El Loa prohiba toda actividad deportiva en el recinto hasta que no se cumpla con la normativa.