Aunque la Biblioteca Nacional de Francia (BnF) resguarda poco más de 400 manuscritos, documentos y códices de origen mexicano, sólo se ha estudiado a profundidad cerca del 10% de este acervo, debido a la falta de recursos y de investigadores en México.

Así lo advirtió a Excélsior Luz María Mohar Betancourt, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y directora del proyecto Amoxcalli, dedicado a la indagación de códices en la BnF y a su sistema de escritura, durante la inauguración del Simposio Internacional de Códices Mesoamericanos. México-Francia, realizado en el Museo Nacional de Antropología (MNA).

Y añadió:

Durante mucho tiempo los códices no se trabajaron porque no se consideraban importantes y fue hasta el siglo XIX cuando hubo un boom, aunque tristemente fueron los extranjeros quienes le dieron el valor a esos documentos y en México, se hizo conciencia de que eran documentos muy importantes, que había que resguardarlos, cuidarlos, protegerlos”.

¿Qué tan relevante es el acervo de la BnF? “Después del acervo de códices que hay aquí, en el MNA, el más grande es el que está en la BnF. Hace algunos años (en el CIESAS) trabajamos 80 códices para el proyecto Amoxcalli. Fuimos más de 60 investigadores y estudiantes a Francia, para hacer tesis de maestría, de doctorado, y trabajamos con los originales, a partir de un convenio entre la BnF, CIESAS y con financiamiento del exConacyt.

Sí es un acervo que da para mucho trabajo todavía. Nosotros fuimos como una exploración inicial y lo que trabajamos es la base para que mucha gente pueda seguir estudiando. Sí se han publicado (los códices facsimilares) con una pequeña introducción, pero no se han hecho estudios a profundidad, así que tenemos material para muchas generaciones todavía. Queremos que los jóvenes se interesen por estos materiales, porque mucha gente ni siquiera sabe que existen”, lamentó.

¿Faltaría financiamiento?

Ése es un problema, el financiamiento y, aunado a esto, hasta hace muy poco, la publicación de los resultados de trabajo, porque a la hora que queríamos hacerlo con imágenes a color, nuestras instituciones se preocupaban porque era carísimo. Ahora, con la nueva tecnología, ya es mucho más fácil publicar, porque los códices que tienen color deben publicarse a color, porque el color tiene una lectura”.

Uno de los códices resguardados en la BnF que Mohar Betancourt destaca es el Códice en Cruz, “el cual, aunque no tiene color, expone una distribución en líneas que representan 52 años; es un códice que conserva mucho del mundo prehispánico, pero que anota todos los eventos que van desde el nacimiento de Nezahualcóyotl hasta la llegada del virrey.

“Así que tenemos una secuencia y contiene algunos renglones en los que no hay nada, lo que quiere decir que el tlacuilo consideró que no había nada relevante por contar en ese año; y otras líneas están saturadas de información, de imágenes”.

Por último, explicó que el documento mexicano quizá más relevante que resguarda la BnF es el Códice de París, uno de los cuatro códices mayas prehispánicos que sobrevivieron a la destrucción, elaborado sobre una tira de papel amate.

“Todos los documentos originales que están en la BnF están muy bien cuidados y, gracias a eso, tenemos la posibilidad de verlos con restricciones, eso sí, como especialistas, pero ahora la tecnología nos ha facilitado la consulta”, dijo.

Cabe señalar que la BnF también resguarda los códices Xolotl, Azcatitlan (que se encuentra actualmente expuesto en el MNA); el Telleriano Remensis, el Aubin, el Mapa de Sigüenza, el Ixtlilxóchitl, el Mapa Teozacoalco, por mencionar algunos.

El Simposio Internacional de Códices Mesoamericanos México-Francia, que inició ayer y concluirá el viernes 25 de septiembre, incluyó la participación de investigadores como Danièle Dehouve, Patrick Lesbre, Erick Velázquez García, Marc Thouvenot y Luz María Mohar, quienes hablaron de temas como el simbolismo y la escritura en la representación de los dioses Tonalámatl de Aubin y el Códice Borbónico; el uso de los colores en el Códice en Cruz y el contexto del Códice de París.

Para hoy, participarán en el simposio Bas Van Doesburg, Laura Rodríguez Cano, Hans Roskamp y Raymundo Martínez García, entre otros.