Colombia extraditó el viernes a Estados Unidos a un líder de una disidencia de la antigua guerrilla de las FARC acusado de narcotráfico, en la primera entrega de un comandante de un grupo armado ilegal de alto nivel por parte del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, quien dirigió la operación.
La entrega de Geovany Andrés Rojas, más conocido por su nombre de guerra "Araña", jefe de los Comandos de Frontera de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, se produjo en una base militar de la caribeña ciudad de Barranquilla, en donde lo recibieron funcionarios de agencias de Estados Unidos, en medio de fuertes medidas de seguridad, informó la Policía Nacional.
En la mañana, Rojas fue sacado de una cárcel del sur de Bogotá y en una base aérea de la Policía Nacional abordó el avión que lo llevó a Barranquilla, en donde De La Espriella lo entregó.
El narcotráfico es el peor cáncer que tiene una sociedad y yo con la ayuda de Dios y el trabajo patriótico de nuestra Fuerza Pública lo voy a extirpar", dijo el presidente colombiano.
"Entrego a alias Araña a las autoridades de Estados Unidos en cumplimiento de la ley y el marco de una alianza histórica que vuelve a tener un propósito claro: cerrar las rutas de cocaína, desmontar los laboratorios, romper las redes que salen de nuestra frontera hacia Centroamérica, México y Norteamérica", aseguró De La Espriella.
Rojas, de 45 años, fue capturado en febrero de 2025 en un hotel de Bogotá, mientras participaba en actividades vinculadas con las conversaciones de paz que el Gobierno del entonces presidente Gustavo Petro mantenía con grupos armados ilegales con el propósito de poner fin al conflicto interno de más de seis décadas que ha dejado alrededor de 500 mil muertos.
El líder guerrillero es requerido por una corte del Distrito Sur de California por cargos relacionados con narcotráfico, específicamente, tráfico de estupefacientes y concierto para delinquir. La solicitud incluye actividades que habría desarrollado desde 2017 en Colombia y Ecuador.
Fichita en Colombia
En Colombia enfrenta procesos por concierto para delinquir, homicidio, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego y municiones. La Fiscalía General le atribuye su presunta participación en 16 homicidios ocurridos entre 2020 y 2024, incluidos líderes sociales del departamento del Caquetá.
De La Espriella, un abogado de derecha de 49 años que venció en las elecciones presidenciales de junio al izquierdista Iván Cepeda, canceló los diálogos de paz de Petro, su predecesor, con todos los grupos armados ilegales, incluidas algunas disidencias de las FARC, y ordenó una ofensiva militar para recuperar el control territorial de las zonas montañosas y selváticas en donde tienen presencia.
El mandatario considera a todos los grupos armados ilegales como "terroristas", vinculó a Colombia al Escudo de las Américas, una coalición militar contra los cárteles del narcotráfico liderada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y prometió fumigar con químicos lanzados desde aviones las extensas plantaciones de hoja de coca, la materia prima de la cocaína.
De La Espriella dijo que desde que asumió el poder, el 7 de agosto, ha autorizado 94 extradiciones, y anunció que pese a recientes fallos judiciales que suspendieron un plan piloto de fumigación en las selvas del departamento del Putumayo, en el sur del país, insistirá en las aspersiones aéreas.
"La fumigación va. Lo haré cueste lo que cueste", advirtió el mandatario al insistir que es el único camino para erradicar 360 mil hectáreas de hoja de coca en el país.
El presidente afirmó que el narcotráfico y la extracción ilícita de oro financian a los grupos armados ilegales que se enfrentan entre sí y a las Fuerzas Armadas en medio del conflicto interno.
"Araña, bienvenido a la Patria Milagro", dijo De La Espriella al concluir la entrega de Rojas, quien vistiendo un overol de color caqui fue entregado con cadenas en las manos y los pies a los agentes de la DEA y los Marshals de Estados Unidos.




