El Gobierno de Santiago dio el puntapié inicial a la construcción del primer Hospital Clínico Público Veterinario Regional de Chile, una inédita obra de infraestructura pública orientada a la protección animal. El proyecto contempla una inversión de $5.449 millones de pesos financiada íntegramente por el organismo regional y se emplazará en la comuna de San Joaquín, en un terreno cedido por el municipio ubicado en el eje de Vicuña Mackenna, a solo “20 pasos del metro Rodrigo Araya”.
Según detalló el jefe de Planificación y Desarrollo Regional del Gore, Mauricio Fabry, en entrevista con Tu Nuevo ADN, se trata de una iniciativa de “primera línea” que busca colocarse “a la par de lo que la sociedad requiere”.
El recinto contará con una superficie de 1.452 metros cuadrados distribuidos en tres pisos y una terraza con cafetería, incluyendo un subterráneo destinado a unidades de diagnóstico e imagenología. La infraestructura dispondrá de cuatro quirófanos, una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) 24/7, salas de hospitalización, laboratorios clínicos y radiología. Además, para evitar el estrés animal, las instalaciones tendrán “salas de espera, consultas e internación totalmente separadas para perros y gatos”, contemplando un diseño arquitectónico especializado.
Atención especializada y red de derivación municipal
El centro hospitalario no realizará consultas primarias ni controles sanos, sino que funcionará como un nodo de alta complejidad dentro de una red regional de atención veterinaria. La atención estará dirigida a las familias pertenecientes al 40% más vulnerable del Registro Social de Hogares de las 52 comunas de la Región Metropolitana, previa “derivación desde la atención veterinaria municipal”. Asimismo, las mascotas deberán contar con chip de identificación, ficha comunal y un dueño conocido, o bien estar apadrinadas por organizaciones protectoras.
En materia de prestaciones médicas, el recinto ofrecerá consultas y procedimientos de especialidades como oncología, dermatología y gastroenterología, contando con un equipo de médicos veterinarios, técnicos y tecnólogos médicos. Para gestionar los casos graves o derivados de accidentes, el recinto implementará un “sistema de triaje para priorizar las atenciones que requieran mayor urgencia”. El servicio se complementará además con convenios con 20 organizaciones de protección animal y con la PDI (BRIDESMA) para actuar como contraparte técnica en peritajes por maltrato animal.

Etapas del proyecto y plazos de ejecución
En su primera fase de operación, el hospital atenderá exclusivamente a perros y gatos, reservando para etapas posteriores la incorporación de atención de urgencias abiertas y mascotas exóticas. Respecto al financiamiento, Fabry ratificó que los recursos fueron aprobados de forma transversal por 33 de los 34 consejeros regionales y se encuentran resguardados dentro del presupuesto fiscal, asegurando que “la plata para este hospital ya está destinada e identificada, por lo que no la pueden recortar”.
Tras la firma del convenio con la Municipalidad de San Joaquín, el proceso se encuentra en etapa de licitación pública para empresas constructoras. Se estima que los trabajos de edificación comiencen a principios de 2027 y contemplen un plazo de ejecución de 18 meses, garantizando que la instalación estará “sí o sí operativa para el año 2028”. De esta forma, las autoridades proyectan que el recinto se convierta en una “política pública innovadora” que servirá de modelo para otras regiones del país.




