Chile mostró su peor cara en la serie de Copa Davis ante España. Si bien las opciones eran limitadas, a raíz del buen presente de los tenistas ibéricos en el ranking ATP y el cartel de favoritos que ostentaban los vigentes subcampeones del certamen, las expectativas sobre las huestes nacionales sugerían que iba a ser una llave mucho más peleada. Al menos, que los dirigidos por Nicolás Massú iban a hacer respetar la condición de locales y que podrían quedarse con algún punto de la llave.
No obstante, la realidad no pudo estar más alejada de aquella ilusión. Los europeos, plasmando su jerarquía en el Court Central Anita Lizana, se metieron en el Final 8 tras barrer de forma contundente por 4-0 al equipo que lidera el viñamarino.
La paliza fue de tal magnitud que rápidamente despertó la potente autocrítica de los tenistas chilenos. “Por mi parte estoy triste, porque no estuve al nivel. Una pena jugar a este nivel, con este marcador. Sobre todo por la gente, porque estaba apoyando. Es complicado jugar así en tu casa”, dijo Tomás Barrios en conferencia de prensa, luego de caer en el dobles junto a Alejandro Tabilo y sentenciar un 3-0 que ya condenaba las aspiraciones criollas. El nacido en Canadá, en tanto, también fue tajante. “Estoy tratando de pensar en cómo tomo esta semana dolorosa. El tenis es así. Hay que seguir adelante y seguir trabajando, este fin de semana me lo deja claro. Tengo que mejorar desde lo mental y lo físico”, complementó.
Por lo mismo, en el camarín de Chile en el Court Central se escucharon duras reprimendas. Nicolás Massú terminó molesto con el juego de sus dirigidos y se los hizo saber internamente. El histórico tenista no quedó conforme con la presentación de sus pupilos, quienes estuvieron lejos del nivel exhibido en las prácticas durante la semana previa al duelo.

El juicio de los expertos
Pero más allá del mea culpa en el combinado nacional, lo cierto es que esta abultada caída da cuenta de una inquietante realidad: por nivel, Chile no está logrando plantarle cara a las potencias del circuito. Precisamente, con las que tiene que bregar para transformase en animador de la disputa por la Ensaladera de Plata.
Hans Gildemeister, histórico extenista en la década de los ‘80, concuerda con esta visión. “La serie se definió en el primer partido. Jano tuvo su chance. Ganó el primero y tuvo break en el inicio del segundo. Lo dejó entrar en el partido y ahí el rival empezó a mejorar, a no fallar. Perdió un par de saques claves. Ellos son jugadores peligrosos. Alejandro estaba mejor en el ranking y yo pensaba que el español iba a aflojar. El primer punto era clave. Esto te indica que se enfrentaron a un equipo que está con recambio, con jugadores jóvenes que eran muy superiores”, dijo a El Deportivo.
Horacio de la Peña, por su lado, también reconoce el dominio de un cuadro hispano que se mostró imperturbable durante toda la serie. “El primer partido fue muy decisivo. Por ahí si sacaban adelante los dobles tenían una chance para seguir compitiendo, pero estaba complicado. Tabilo quedó muy golpeado con el partido que perdió con Mérida. Venía muy encumbrado, no solo en el US Open, sino que en ese partido también. Estaba todo muy bien planteado, pero lo frustró el hecho de que el rival se salvaba todo el tiempo. Eso le cambió todo”, aseguró el argentino.

El factor Massú
Ambos expertos son claros al expiar de las responsabilidades a Massú, quien seguirá como capitán. Gildemeister, por ejemplo, valora la experiencia del viñamarino: “Nico lleva 12 años como capitán. Es primera vez que enfrenta a un equipo de nivel mundial como local. Está haciendo un buen trabajo. Se lleva bien con los jugadores, entiendo, pero no sé la interna”. De la Peña, en tanto, remarca la escasez de variantes en la plantilla: “España jugó muy bien los dobles, les salía todo y estaban frescos. Chile, en cambio, los tuvo que preparar con un jugador que venía con el desgaste de los singles. Eso quiere decir que no se pudo enfocar. El dobles se juega muy distinto a como antes, con un juego muy agresivo cerca de la red. Más que problemas de planteamiento, hubo una diferencia de nivel muy grande. Nico no tiene la culpa de eso. Hizo todo lo que pudo con lo que tenía”.
En contraparte, los especialistas diagnostican las falencias y apuntan al rendimiento de los tenistas chilenos. “Acá el culpable fue el nivel de los españoles, pero en el doble no se puede estar 11 juegos seguidos sin ganar. El doble es lamentable. 11 juegos seguidos sin ganar un game es demasiado. En la época en que jugábamos con (Belus) Prajoux y (Ricardo) Acuña ganábamos todos los dobles”, lanzó ‘El Biónico’, rememorando sus participaciones doradas en la Copa Davis.
Al mismo tiempo, es crítico del panorama a largo plazo. “Lamentablemente, la renovación no viene. No hay jugadores del nivel de los que están jugando, que ya llevan 10 años. Hay que hacer un trabajo en la base. Vamos a ver qué pasará de aquí en adelante. Hay que preocuparse de los menores. La Copa Davis es un ápice. Hay que hacer proyectos a ocho años. A nivel sudamericano salíamos primeros o segundos y ahora octavos o novenos”, sentenció.
El Pulga, en cambio, considera una transformación más progresiva. “Chile necesita un cambio generacional. El tenis es medio cíclico, donde van cayendo camadas de jugadores a los que les va bien. La camada del 2009 es buena, donde está este chico Benjamín Pérez, Bauti, mi hijo, y Simón Flores. Para que esta generación funcione se necesite que hayan 10 Copa Futuros y nueve Challengers. Lo que pasó este año fue muy malo, no pueden tener dos Futuros en todo el 2026. Es una verguenza, sale carísimo para que los chicos compitan a nivel internacional. Se tiene que apuntar mucho a eso el año que viene”, concluyó.
Lo que viene
Pese a la dura caída ante España, Chile tiene asegurada su presencia para las Qualifiers de la Copa Davis que se jugarán tras el Abierto de Australia, entre el 5 y 7 de febrero del 2027, tras vencer a Serbia en la previa a los duelos ante los hispanos. Será la quinta vez en los últimos seis años en los que el conjunto chileno dispute las fases previa para entrar en las fases decisivas de la Copa Davis.
El rival que enfrentará a Chile se determinará por sorteo, que se realizará en noviembre, luego de conocer al actual campeón de la Copa Davis. Antes de la tómbola, habrá que determinar si Chile es cabeza de serie. Actualmente, el equipo capitaneado por Nicolás Massú ocupa el puesto 14 del mundo.
En el horizonte, sin embargo, aparecen los ocho equipos que jugarán la Final 8, en noviembre próximo: Italia, España, Corea del Sur, Canadá, Alemania, Chequia, Austria y Gran Bretaña. También asoman los perdedores de la segunda ronda de las Qualifiers, tal como ocurrió con Chile. Estados Unidos, Croacia, Ecuador, India, Francia y Bélgica.
Finalmente, los ganadores del repechaje del Grupo Mundial I aspiran a ser rivales: Australia, Argentina, Países Bajos, Hungría, Brasil, Mónaco, Perú, Dinamarca, Serbia, Japón, Eslovaquia, Noruega y Taiwán.





